“Si fuera funcionario de Santa Fe no estaría desde hace rato en su cargo”, afirmó Pullaro en declaraciones radiales. El gobernador sostuvo que en su administración exige a sus colaboradores “honestidad, austeridad y eficiencia”, y planteó que quienes enfrentan cuestionamientos judiciales deben apartarse de sus funciones para facilitar las investigaciones.
El mandatario santafecino advirtió que la permanencia de Adorni en el gabinete de Javier Milei “golpea a todos los que hacemos política” porque fortalece la idea de que “son todos iguales”. En ese sentido, señaló que casos de este tipo erosionan la confianza ciudadana y perjudican a quienes buscan diferenciarse a través de la transparencia en la gestión pública.
Pullaro también consideró que la situación “no es feliz para nadie” y que termina afectando tanto a la institucionalidad como a la imagen del propio Gobierno nacional. “No robar es fácil. El problema es ser eficiente y ser austero en la gestión”, remarcó al defender la necesidad de establecer estándares éticos estrictos para los funcionarios públicos.
Las declaraciones se produjeron dos días después del acto por el Día de la Bandera en Rosario, donde compartió escenario con el presidente Javier Milei y autoridades nacionales. Consultado sobre la ausencia de un saludo con Adorni durante la ceremonia, Pullaro relativizó el episodio: “No lo saludé, pero no por nada en especial. No cruzamos ni saludo ni mirada. Tampoco le hubiese negado el saludo, pero no se dio”.