El dólar oficial alcanzó este miércoles su nivel más alto de 2026 al registrar una nueva suba en el mercado mayorista. La cotización avanzó $7 y llegó a $1.478,50 para la venta, consolidando una tendencia alcista que ya suma siete jornadas consecutivas y un incremento superior al 5% en lo que va de junio.
El movimiento del tipo de cambio se produjo en un contexto de menor ingreso de divisas y creciente cautela de los mercados frente al segundo semestre. Con el cierre de la cosecha gruesa cada vez más cerca, disminuye la oferta estacional de dólares y aumentan las dudas sobre la sostenibilidad de las estrategias financieras basadas en el carry trade. Los contratos de dólar futuro también reflejaron esa expectativa y proyectaron un tipo de cambio de $1.650,50 para fin de año.
En paralelo, las distintas cotizaciones mostraron comportamientos dispares. Mientras el dólar minorista del Banco Nación trepó a $1.495 para la venta y el dólar tarjeta alcanzó los $1.943,50, el dólar blue avanzó hasta los $1.520. Por el contrario, los tipos de cambio financieros operaron con leves bajas: el MEP retrocedió a $1.504,20 y el contado con liquidación cayó a $1.551,52.
La suba del dólar coincidió además con una desaceleración en las intervenciones del Banco Central. El organismo compró apenas u$s20 millones el martes, el menor monto diario desde comienzos de marzo. Aunque la entidad mantuvo su racha compradora y acumula adquisiciones netas por más de u$s10.900 millones en lo que va del año, el ritmo de acumulación mostró señales de enfriamiento.
A su vez, las reservas internacionales brutas descendieron u$s38 millones y cerraron en u$s47.469 millones. La baja estuvo vinculada principalmente a la caída del precio del oro y a la depreciación de varias monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG), factores que impactaron negativamente sobre la valuación de los activos del Banco Central.