25.06.2026 / ALIADOS ENFRENTADOS

El PRO vs LLA: los amarillos apoyan la interpelación a Adorni pero el oficialismo apuesta a que no le dan los votos

El Senado volverá a poner a prueba la relación entre el Gobierno y sus principales aliados. El PRO busca despegarse de la crisis que rodea al jefe de Gabinete. Por su parte, el Ejecutivo confía en que cuenta con los respaldos necesarios para bloquear el avance de una interpelación.





El jefe del bloque PRO en el Senado, Martín Goerling, redobló la presión sobre Manuel Adorni al presentar un pedido propio de interpelación y anticipar que intentará llevar el tema directamente al recinto este jueves, una maniobra con la que el macrismo busca dejar en claro que no está dispuesto a acompañar la defensa política del funcionario investigado por presunto enriquecimiento ilícito. “Mañana no habrá lugar para los grises: en el tablero se verá qué senador está a favor y quién en contra”, advirtieron. 

Sin embargo, en la Casa Rosada esperan que la ofensiva no prospere. De hecho, el oficialismo confía en que la oposición no logrará reunir los dos tercios necesarios para habilitar el tratamiento del tema y en que todavía mantiene una base suficiente de apoyos entre radicales y bloques provinciales para bloquear cualquier intento de avanzar contra el jefe de Gabinete, investigado por inconsistencias en el crecimiento de su patrimonio.

En este marco, el enfrentamiento entre ambos espacios -hasta hace no mucho, aliados- contempla algunas matices. Y es que, apenas dos días atrás, el PRO y gran parte de la UCR evitaron dar quórum en Diputados para una sesión impulsada por Unión por la Patria que buscaba dar impulso a la interpelación de Adorni. La estrategia fue llevada a cabo por el líder del bloque amarillo en dicha cámara, Cristian Ritondo, quien se ausentó del recinto y terminó beneficiando al oficialismo para desactivar la moción.

Ahora, el macrismo intenta diferenciarse de esa imagen. En el Senado sostienen que acompañar la citación de Adorni es una forma de despejar sospechas sobre una eventual protección política y, al mismo tiempo, exponer a los sectores aliados que cuestionan al funcionario en público pero podrían terminar votando junto al Gobierno cuando llegue la definición en el recinto, una estrategia que expone aún más la postura contradictoria del espacio. 

En este escenario, cabe recordar el otro foco de tensión que tiene el oficialismo: la interna entre Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete. La polémica se desató luego de que la senadora anunciara la suspensión del informe de gestión previsto para el 2 de julio y Adorni la contradijera públicamente al asegurar que estaba a disposición de la Cámara alta. Aunque desde ambos sectores intentaron quitar dramatismo al episodio, el cruce dejó al descubierto una relación cada vez más desgastada en momentos en que el oficialismo no puede perder más respaldo.