La iniciativa para crear un impuesto del 5% a los multimillonarios de California será sometido a votación en noviembre de este año. El sindicato Service Employees International Union-United Healthcare Workers West (SEIU-UHW) decidió mantener en pie la California Billionaire Tax Act después de que venciera el plazo de retiro el pasado jueves.
La iniciativa impone una tributación única del 5% a individuos con patrimonio neto superior a 2 mil millones de dólares(R), y sus promotores argumentan que financiaría programas de salud, educación y asistencia alimentaria en el estado más poblado del país. La medida llegará a votación el próximo 5 de noviembre. (R)En caso de aprobarse, afectaría a aproximadamente unos 200 multimillonarios residentes en California.
Las cifras de apoyo sin precedentes
La recolección de firmas alcanzó 1.609.000 adhesiones según el secretario de Estado de California, más del doble del umbral de 720.000 requerido para acceder a la boleta electoral. Debru Carthan, vicepresidente del sindicato impulsor, caracterizó el apoyo ciudadano durante una conferencia de prensa el jueves por la tarde:
"el entusiasmo por el impuesto a billonarios es como nada que hayamos visto antes".
Los organizadores señalan que esta cifra de adhesiones es una de las más altas en la historia de iniciativas de votación ciudadana en California, interpretándola como validación de la demanda social por redistribución de riqueza. El dato contrasta con el escepticismo que prevalecía hace 18 meses, cuando la iniciativa era descrita por observadores políticos como un "experimento sindical" sin viabilidad electoral.
La ofensiva billonaria: Musk, Brin y Page contra el impuesto
Los magnates tecnológicos de Silicon Valley han respondido con una estrategia de inversión masiva para bloquear la medida. Sergey Brin, cofundador de Google y actualmente la tercera persona más rica del mundo con 258.900 millones de dólares, ha gastado 82 millones de dólares desde enero para financiar grupos de oposición como California Business Roundtable.
Su cofundador Larry Page, valorizado en 280 mil millones según Forbes y la segunda fortuna planetaria, ha iniciado gestiones para reducir sus lazos comerciales con California como respuesta a la propuesta tributaria. Elon Musk, cuyo nombre aparece en los comunicados de los grupos opositores, también ha canalizando recursos hacia la campaña de rechazo, aunque sus contribuciones específicas no están completamente documentadas en los registros públicos disponibles hasta el momento.
Newsom rechaza negociación: ¿apuesta económica o política?
Las negociaciones entre el gobernador Gavin Newsom y los líderes del SEIU-UHW fracasaron esta semana antes de que venciera la fecha límite de retiro.
El sindicato ofreció una reducción significativa de la propuesta: bajar la alícuota del 5% al 2% a cambio de mantener la iniciativa fuera de la contienda electoral. Newsom rechazó ambas alternativas. Dave Regan, presidente del SEIU-UHW, interpretó la decisión como una alineación política: "Newsom estaría en total sincronía con los billonarios de California. Rechazó considerar cualquier propuesta o compromiso para gravar a los multimillonarios".
El gobernador, frecuentemente mencionado como candidato presidencial demócrata potencial para 2028,
no respondió a solicitudes de comentarios del diario The Guardian. Su posición ha sido públicamente consistente: describe la tributación sobre billonarios como amenaza económica que espantaría negocios fuera del estado.
La grieta inesperada dentro del movimiento laboral
Aunque el impuesto cuenta con el respaldo del influyente sindicato de trabajadores de salud, otras organizaciones obreras se han alineado con los billonarios en oposición. La Asociación de Maestros de California y el Consejo Estatal de Construcción y Oficios de California han emitido declaraciones públicas rechazando la medida, argumentando que no genera una fuente de financiamiento sostenible para educación y servicios.
Esta división dentro del movimiento sindical es inusual: históricamente, los sindicatos apoyan iniciativas de tributación sobre la riqueza. Organizaciones médicas como la Asociación Médica de California y Planned Parenthood Affiliates de California también se han sumado a la oposición, aunque reconocen que "los ricos deben pagar su parte justa". Un portavoz de Planned Parenthood calificó la propuesta como "miope" y "sin solución sostenible".
Contexto: 200 billonarios en California durante el auge de la inteligencia artificial
California concentra aproximadamente el 25% de los multimillonarios estadounidenses, proporción que se ha incrementado durante los últimos 18 meses gracias al boom de la inteligencia artificial. Sergey Brin aumentó su patrimonio neto en casi 100 mil millones de dólares en el último año, según datos de Forbes.
Esta concentración de riqueza en el estado ha reavivado el debate sobre desigualdad económica a nivel nacional: mientras que California experimenta uno de los mercados de vivienda más caros del mundo y tasas de pobreza por encima del promedio nacional, sus billonarios acumulan fortunas sin precedentes.
Ro Khanna, diputado demócrata que representa al distrito de Silicon Valley en el Congreso, respaldó públicamente la iniciativa el jueves: "Le falta sentido a cualquier oficial demócrata o aliado tradicional demócrata que no apoye esto. Importa para el país en un momento en que Elon Musk se vuelve trillonario: ¿realmente estamos debatiendo un impuesto del 5%?". El comentario de Khanna subraya la polarización política que rodea la propuesta: para los progresistas, representa una herramienta de justicia fiscal; para los conservadores y moderados, una amenaza competitiva.
¿Qué pasaría si se aprueba el impuesto a billonarios en California?
El gobierno estatal recaudaría fondos anuales que el SEIU-UHW proyecta destinar a programas de salud, educación y asistencia alimentaria. Los cálculos sobre el monto exacto del recaudo varían: los promotores sugieren miles de millones anuales, mientras que los críticos advierten que el tributo podría generar menos ingresos de lo esperado si los magnates trasladan su residencia fiscal. No hay precedentes fiscales comparables en EE.UU. que permitan proyectar con precisión el impacto económico.
¿Es legal un impuesto específicamente dirigido a billonarios?
La constitucionalidad de la medida está en debate. Opositores argumentan que viola principios de igualdad tributaria al dirigirse a un grupo específico por riqueza. Defensores sostienen que los estados tienen autoridad para diseñar sistemas tributarios progresivos. De aprobarse en noviembre, es probable que enfrente desafíos legales inmediatos ante cortes federales y estatales.
¿Qué significa esto para otros estados estadounidenses?
Si California aprueba el impuesto, podría inspirar iniciativas similares en estados progresistas como Nueva York, Massachusetts y Washington. Inversamente, si se bloquea legalmente o genera recaudos menores a los proyectados, reforzaría los argumentos de estados que descartan tributación sobre billonarios. El resultado californiano será estudiado como caso de referencia en debates de política fiscal nacional.