La Universidad de San Andrés advirtió que la preocupación por la situación de los ingresos volvió a crecer entre los argentinos al registrar un aumento de cinco puntos respecto del relevamiento anterior y ubicar a los
bajos salarios entre los tres principales problemas del país, detrás de la falta de trabajo y la corrupción.
El relevamiento mostró un cambio en las prioridades de los encuestados. Si bien, el temor por la inflación sigue presente, la falta de trabajo y la corrupción encabezaron el ranking de preocupaciones, ambas con el 38% de las menciones, mientras que los bajos salarios quedaron en tercer lugar con el 35%, lo cual refleja un desplazamiento de la preocupación desde la evolución de los precios hacia el impacto que ese fenómeno tiene sobre los ingresos y el poder de compra.
Ese diagnóstico encuentra respaldo en el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, que reflejó que el 86,1% de los consultados considera que su salario perdió frente a la inflación. Además, la mitad de los encuestados (50,2%) se identifica como parte de la clase baja, mientras que apenas el 10,5% dice pertenecer a la clase alta.
El deterioro también se expresa en la economía cotidiana. Según el estudio, el 61% aseguró que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes y solo un 13% afirmó llegar a fin de mes con capacidad de ahorro. La situación se profundiza entre quienes se consideran de clase baja, donde el 86,1% reconoció quedarse sin dinero antes de esa fecha.
La consultora también detectó un fuerte descreimiento sobre las estadísticas oficiales.
El 68,8% sostuvo que el índice de inflación difundido por el INDEC no refleja los aumentos de precios que percibe en su vida diaria, una percepción que entre quienes se consideran de clase baja trepa a casi el 84%.
Otras preocupaciones
En materia de preocupaciones generales, el informe de Zentrix también ubicó a la corrupción en el primer lugar cuando la consulta se realizó con opciones predeterminadas, con 51,3%, seguida por los ingresos y salarios (48,2%) y la incertidumbre económica (37,1%).
Además, arrojó que la desaprobación del Gobierno descendió de 61,2% en mayo a 56,6% en junio, aunque la consultora sostuvo que esa variación no responde a una mejora de la situación económica sino a un "acostumbramiento" de parte de la sociedad al escenario de ajuste.