Los mercados volvieron a encender una señal de alarma para el Gobierno nacional. Los bonos soberanos en dólares profundizaron sus pérdidas en Wall Street y el riesgo país avanzó hasta rozar los 640 puntos básicos, el registro más elevado de 2026. La nueva caída de la deuda argentina extendió una racha negativa que comenzó a complicar las expectativas financieras de cara a los próximos meses.
El retroceso también alcanzó a las acciones. El S&P Merval cayó 2,6%, mientras que entre los papeles líderes las mayores bajas correspondieron a Transportadora de Gas del Norte, con 5,8%; Ecogas, con 4,6%; y BBVA, también con 4,6%. En Wall Street, los ADR argentinos acompañaron la tendencia y Cresud perdió 5,2%, mientras Telecom retrocedió 4,6%.
El deterioro volvió a poner bajo la lupa la capacidad del Gobierno para acumular reservas y conseguir financiamiento. Distintos análisis de la City señalaron que el mercado comenzó a mostrar mayores dudas ante el reducido stock de divisas del Banco Central, la desaceleración de la actividad económica y un escenario internacional marcado por tasas de interés elevadas y mayor volatilidad.
A ese escenario se suma el freno de las colocaciones soberanas en dólares, una situación que genera preocupación de cara a las necesidades financieras de 2027. “El stock de reservas continúa siendo bajo y reforzar las compras diarias de divisas parece primordial. En este marco, impulsar un mayor dinamismo de la actividad y acelerar la acumulación de reservas aparecen como dos condiciones centrales hacia delante”, advirtieron desde Fundación Capital.
La escalada del riesgo país representa además un encarecimiento de las condiciones de financiamiento para la Argentina. Con los bonos nuevamente bajo presión y el indicador de JP Morgan en máximos del año, el comportamiento de las reservas y la capacidad oficial para recuperar la confianza del mercado quedaron otra vez en el centro de la escena económica.