23.05.2014 - 08:05 /

Cristina advirtió que los gremialistas no son "los dueños de los trenes"

La presidenta Cristina Fernández cuestionó a los "sindicalistas ultracombativos" que "nunca" protestan contra "las patronales" y en cambio lo hacen frente a su gobierno, advirtió a "los trabajadores que no son los dueños" de los ferrocarriles y apuntó a los empresarios que "critican los subsidios al transporte público" de pasajeros.


La Presidenta cuestionó sin especificar a los gremialistas opositores al quejarse por esos "sindicalistas ultracombativos que nunca hacen una acción contra las patronales y siempre están contra el Estado y el Gobierno".
"Hago un llamado a los empresarios argentinos que muchas veces piden reducción de gastos públicos sin especificar a qué gastos se refieren y critican los subsidios", enfatizó la Jefa del Estado.

Agregó que "cuando uno subsidia el transporte, está subsidiando el transporte de la fuerza laboral" y advirtió que de no existir esos beneficios al "valor del boleto" que admitió, debería estar entre "5 y 6 pesos", los "trabajadores o sindicatos le pedirían más aumento de salarios" que tendrían que pagar "de su bolsillo".

"Si el verdadero valor del boleto sería de 5 ó 6 pesos, de no tener los tan meneados subsidios, seguramente ese trabajador o el sindicato le pediría a ese empleador más aumento de salarios", señaló la presidenta.

Indicó que "parte de los subsidios que critican como gasto público es parte del salario indirecto que le evita a los empresarios tener que pagar más salario de su propio bolsillo".

La presidenta formuló esas declaraciones tras recorrer los nuevos trenes para el servicio del ferrocarril Sarmiento recién llegados al puerto de Buenos Aires y luego durante la inauguración de una clínica del sindicato de mecánicos en Don Torcuato, partido bonaerense de Tigre, territorio massista.

Se trata de "una inversión muy importante, millonaria en dólares, que va a permitir que los argentinos viajen en mejores condiciones", dijo la mandataria con respecto a los nuevos trenes del Sarmiento.

En ese sentido, pidió a los usuarios que "cuiden esto porque es el patrimonio de todos" y envió una crítica a la dirigencia gremial ferroviaria, a pocos días del conflicto que se desató en el ferrocarril Sarmiento.
"Los trabajadores que prestan servicio acá que no son los dueños de los trenes, simplemente son trabajadores que deben cumplir también ayudando a sus compañeros", enfatizó.

Luego agregó: "a los trabajadores ferroviarios, los trenes no son propiedad de los trabajadores, son de la gente. Ellos tienen la suerte de tener empleo registrado, buenos salarios, obras sociales, cuando mucha gente que viaja en este tren ni siquiera tiene un trabajo formal" y "le pagan la tercera parte de lo que gana ese motorman".
También pidió a los ferroviarios, "no que contribuyan con el gobierno sino con los ciudadanos argentinos, para que todos podamos vivir mejor".

Al encabezar un acto en la terminal portuaria ubicada en avenida Ramón Castillo y calle 8, junto al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo la Presidenta señaló: "Quiero ser sincera -admitió Fernández- yo no viajo en tren, Florencio no viaja en tren, porque el tren es para el pueblo".

Luego, durante la inauguración del sanatorio de SMATA, el secretario general de ese gremio, Ricardo Pignanelli, advirtió a todos aquellos que cuestionan al modelo oficial que "si no hacen lo que tienen que hacer, se lo tenemos que hacer hacer".

A su turno, la presidenta embistió contra el sindicalismo opositor y se preguntó "por qué poner el énfasis en pelear contra el gobierno y no decir nunca una palabra contra las patronales", en alusión a dirigentes sindicales opositores.

"¿Quiénes son los que aumentan los precios?", señaló, para advertir que "cuando se llega a niveles de participación de los trabajadores con este modelo en el PBI, surgen muchos interesados en licuar esa participación y llevarla al nivel de la década del '90".