24.05.2014 - 08:05 /

Señalan a Macri por el "reciclado" de vagones madrileños en la Línea B


Los coches comprados al Metro de Madrid son más angostos y llevarán menos pasajeros. Para usarlos hay que adecuar el túnel, la vía de alimentación y los vagones ya existentes. Una obra que afecta a medio millón de usuarios diarios.

La línea B transporta dia­riamente a casi me­dio millón de porteños. Atraviesa varios de los barrios más habitados, desde Vi­lla Urquiza hasta el Bajo, a lo largo de la avenida Corrientes, articulán­dose con los ferrocarriles Mitre, Ur­quiza y San Martín y con los metro­bús de Juan B. Justo y 9 de Julio.

Apesar de su importancia, sin embargo, “la B” se encuentra rele­gada desde hace varios años. Las últimas obras se realizaron al bor­de de la emergencia, como la ins­talación del sistema de ventilación forzada con el que se atenúa el ambiente sofocante de sus túne­les, hace más de una década. Los pasajeros se quejan cada vez más. Sobre todo, por la (poca) frecuen­cia de las formaciones y de viajar como sardinas enlatadas en las ho­ras pico. Pero también de la falta de limpieza, de los carteristas y de las recurrentes fallas técnicas que llevan a la interrupción del servicio.

Para combatir el malhumor de los usuarios, y con la vista puesta en las elecciones del año próximo, el Gobierno de la Ciudad apura la in­corporación de 86 coches con aire acondicionado. Se trata de vago­nes usados, construidos en 1998, adquiridos al Metro de Madrid. La B funcionará con horario reducido por al menos los próximos 8 me­ses debido a las obras que deman­da la adaptación de la infraestruc­tura para recibir el material rodante con el que se renovará el 50% de la flota.

Trabajadores y especialistas critican cómo se en­caró esta renovación parcial de la flota. Afirman que al no poner en circulación una mayor cantidad de formaciones, la frecuencia no mejorará. Expli­can que los vagones que llega­rán ahora son más chicos y que, por lo tanto, transportarán menos pasajeros. Y aseguran que prácti­camente por el mismo precio po­drían haberse comprado vagones nuevos.