Fiel a su estilo, Elisa Carrió apuntó contra todo y contra todos. Acusó a "sectores" del PJ de querer "que haya crisis" para "manejar" la próxima elección presidencial, opinó que la Justicia tiene elementos para procesar a Amado Boudou, que el vicepresidente debería enfrentar un juicio político y volvió a abogar porque los delitos de corrupción no prescriban. Hasta le puso un número al dinero público que, según denunció, se apropiaron Néstor y Cristina Kirchner.
"Diez mil millones de euros, sólo el matrimonio Kirchner" , calculó la jefa de la Coalición Cívica cuando se le pidió un cálculo "de lo robado" durante la era kirchnerista.