Tras una extensa reunión en la sede del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño, la ministra de Industria Débora Giorgi y su par en el país vecino, Mauro Borges, avanzaron ayer en el tratamiento del comercio bilateral automotriz y anunciaron que firmarán un acuerdo el miércoles de la próxima semana en Buenos Aires.
Al cabo del prolongado debate, la cartera de la producción emitió un comunicado en el que informó que los funcionarios reunidos "coincidieron en destacar los avances logrados en las tratativas para labrar un nuevo protocolo automotor y se comprometieron a sostener una nueva ronda en Buenos Aires, el miércoles próximo (en relación al de la semana que viene)".
Fuentes de Industria en Brasilia informaron que Giorgi y Borges arrimaron posiciones en relación con el flex, índice que establece el monto que uno de los dos países puede exportar al otro por cada millón de dólares que recibe en importaciones de la contraparte. El número del acuerdo, no obstante, se conocerá la semana próxima cuando se rubrique el consenso. De todos modos, los voceros señalaron que "se llegó a un equilibrio que destrabó las negociaciones en forma inédita". En el marco vigente, por cada millón de dólares que recibe en productos argentinos, Brasil exporta al país 1,95 millones de dólares, por lo que Argentina plantea bajar ese número a U$S 1,3 millones.
El otro punto del acuerdo que se firmará dentro de una semana en Buenos Aires versa sobre la definición del protocolo que dominará el intercambio automotor entre 2015 y 2020. Las fuentes consultadas informaron que en los próximos meses se habilitará una mesa de negociación para funcionarios y empresas de ambos lados de la frontera con el objetivo de "determinar políticas desde el Estado" en un mercado que en los últimos meses, en sentido inverso a la caída de la actividad, se observó una creciente presión del lobby empresario "que es reación a los controles y reclama por un libre mercado liso y llano", describieron voceros con conocimiento del mercado.