El ex ministro de Economía, Ricardo López Murphy, aseguró que "nos espera un año y medio muy difícil por delante en materia económica" y aseguró que se debe al "escenario de inflación muy alta y a la caída del nivel de actividad"
Según el economista, a fines del segundo semestre vamos a tener un déficit muy grande que va a golpear sobre las cuentas y "vamos a tener de nuevo un verano complicado". De mismo modo, tampoco mostró una opinión positiva sobre un resultado favorable al país en el juicio con los holdouts que está en estudio de la Corte Suprema de los Estados Unidos: "Yo no veo fácil cuál va a ser el fallo de la Corte. A todo el mundo lo veo con una visión de que ya ganamos y yo no creo eso; ahí estamos metidos en un lío muy complicado y donde hemos dejado llegar muy lejos la cuestión para que tengamos un resultado razonable" y agregó que el peor problema que deberá enfrentar el próximo gobierno será de gobernabilidad.
En la misma línea, destacó que "hay un escenario de deudas contingentes muy complejo, eso con la hipótesis mía de que vamos a llegar casi sin reservas" y que "estamos con una muy alta inflación cerca de 37, 38 por ciento, y una caída del nivel de actividad económica que debe estar en menos dos menos tres (por ciento), eso a pesar de precios internacionales fabulosos". En cambio, sí se mostró a favor de los pasos que se dieron en términos de resolver lo del Ciadi, lo de Repsol, y lo del Club de París: "Son positivos, más allá que algunos tienen costos que en otros casos hubiéramos podido minimizar y que no fueron las estrategias más inteligentes para llevar adelante"