La facultad de Periodismo de La Plata todos los años entrega el Premio Rodolfo Walsh y ayer fue el turno de galardonar a Mario Wainfeld, periodista de Página 12 y a la revista La Garganta Poderosa. Años atrás el premio había sido entregado a Cristina Fernández, Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales, Juan Gelman, Osvaldo Bayer, Eduardo Aliveri, Tomás Eloy Martínez, entre otros.
Al recibir el premio, Wainfeld aseguró que “el deber de quien comunica es, entre otras cosas, hacer mejor la vida de las personas a las que se dirige” y agregó: “Quien escribe, quien hace un laburo como el nuestro, no es gran cosa en la sociedad. En principio somos laburantes, tenemos un trabajo, tenemos una función, pero no somos representantes de la sociedad, ni somos su vanguardia. Lo mejor que podemos hacer es darles las herramientas para que ellos definan sus propias premisas y tomen sus propias decisiones. Es decir, darles los medios para que tengan su propia visión. En definitiva, entonces, lo que sí tenemos que hacer es proveer ese servicio hoy y aquí. No sólo no tenemos que dedicarnos a basurear a la gente y sacarla indignada a la calle, sino que tenemos el deber de hacerle la vida mejor. En la modesta, irrisoria proporción en que podemos hacerlo"
La decana de la facultad, Florencia Saintout, estuvo ausente ya que a esa hora estaba firmando, junto a otras universidades, el convenio para desarrollar un sistema público de medición de audiencias. Sin embargo, las "caras conocidas" no tardaron en llegar: Carlos Tomada, por ejemplo, participó de la ceremonia. Para los que no consiguieron entrar, afuera hubo una pantalla que retransmitió la entrega. La Garganta Poderosa también fue galardonada y los estudiantes que hicieron entrega del premio le agradecieron por aceptarlo ya que recordaron que hace poco rechazaron un premio de Jorge Fontevecchia. La delegación de la revista de cultura villera decidió que todos los presentes pasarían al escenario a recibir el premio y, al momento de recibir el premio, exhibieron una pancarta en la que se leía “Todas las villas somos Luciano (Arruga)"
En la misma línea, brindaron un discurso: “Para nosotros la revista es una posibilidad de empezar a exigir respuestas. Nosotros hicimos la revista con un fin, que es la vida de digna de nuestros barrios. Necesitamos que se ponga de manifiesto cuál es la necesidad de nuestros barrios, porque no podemos seguir viviendo como vivimos, inundándonos todos los días. Necesitamos la urbanización. No decimos cuatro paredes y un techo, estamos hablando del derecho a la vida, de que no se nos muera Kevin porque vivía en un pasillo de un metro de ancho, ni que se nos muera Rodrigo sin que ninguno de ustedes se haya enterado porque los medios ya habían agotado la porción que reservan para la información sobre los pobres en el barrio Fátima, ni que se nos muera Facundo en la Villa 21 porque se cayó un árbol arriba del techo de chapa. Para nosotros la revista es una posibilidad de empezar a exigir respuestas.
Por eso nos sentimos recontra agradecidos de recibir este premio que nos queda gigante, pero también queremos decir que si el premio Rodolfo Walsh es un premio a los huevos de los que enfrentan las balas del poder, a este premio lo debería recibir Luciano Arruga, que se negó a robar para la policía”