Verónica Magario ganó las elecciones de La Matanza y será la primera mujer en gobernar el municipio más populoso de la Provincia de Buenos Aires. La militante peronista de 46 años asegura que todavía no quedó en la historia porque "Uno tiene que quedar en la historia por lo que hace y por lo que desarrolla, sobre todo los intendentes".
En una extensa entrevista, Magario habló de todo con el diario Clarín.
–¿Qué significa ser la primera mujer que gobernará La Matanza?
–Para mí es un orgullo. Primero porque creo, sin dudas, que para los que estamos en política y creemos que la política es la herramienta para transformar la vida de los hombres y las mujeres, este es un lugar hermoso que nos permite dar la mayor cantidad de derechos y posibilidades a la gente.
–En un principio su figura fue bastante resistida, incluso dentro del FPV.
–Esas cosas siempre existen. Dentro de los partidos políticos hay internas. Y las mujeres somos siempre bien resistidas en la política (risas). Pero no, la verdad es que yo ni lo sentí en aquel momento ni lo siento hoy. Lo que sí es contundente es que la población nos está acompañando.
–Hoy no parecen ser tan resistidas teniendo en cuenta que una mujer ganó como gobernadora y otra como intendenta en el municipio más poblado del país. ¿Algo está cambiando?
–La sociedad es la que ha ido cambiando. Las mujeres hemos sido más resistidas en la etapa del espacio político. En esos espacios, el protagonismo siempre lo tuvieron los varones. Pero sin dudas el mundo viene cambiando y la sociedad lo ha demostrado en esta última elección en la que eligió a una gobernadora, una intendenta para La Matanza y, también hace unos años, la sociedad eligió una mujer como Presidenta.
¿El PJ de La Matanza ya hizo un balance sobre los errores que llevaron al FPV a perder la Provincia?
–Si te lo tengo que decir desde La Matanza, te digo que el mejor candidato que teníamos era nuestro matancero -se refiere al intendente Fernando Espinoza, quien con Julián Domínguez compitió como vicegobernador y perdió la interna contra Aníbal Fernández–Martín Sabbatella-. Pero lo que creo es que la gente va marcando nuevas formas y elige personas tanto para las candidaturas a presidente como para gobernador e intendentes.
–¿Eso significa que la gente no eligió a Aníbal Fernández?
–Creo que María Eugenia Vidal entusiasmó más. Tuvo una elección donde ganó, por algunos puntos más pero ganó.
–Insisto. ¿La gente no eligió a Aníbal Fenández?
–Creo que la gente eligió a María Eugenia (risas), que es distinto.
–¿Qué encuentra en común entre usted y Vidal?
–Que somos mujeres, que somos mamás. Tenemos esta cuestión de sensibilidad importante que demanda hoy la sociedad. La sencillez que tenemos, las preocupaciones y ocupaciones. Creo que en las mujeres a veces se siente esta cuestión de la protección muchísimo más que desde los varones. Desde ahí nos identificamos. La gran diferencia es que yo soy peronista.
–El hecho de que la gobernadora tenga otro color político, ¿va a perjudicarle su gestión?
–Al contrario. A María Eugenia Vidal le tiene que ir bien porque de esa manera nos va a ir bien a los matanceros. Y vamos a trabajar en conjunto. Esto es lo que decidió la sociedad y, esto es lo que con altura y crecimiento político tenemos que hacer nosotros, los dirigentes. La llamé la semana pasada y quedamos en encontrarnos pronto.
–¿Cuáles serán las prioridades a tratar en ese primer encuentro?
–Los temas que hay que seguir trabajando tienen que ver con la educación. Quiero volver a una educación pública de calidad como la que conocimos los que tenemos un poquito más de edad. Tanto la educación, como la seguridad y la salud dependen de la Provincia. Son los tres grandes ejes en los que venimos trabajando y que aún hay que fortalecer. Quiero llegar a una jornada completa en las escuelas primarias. Porque hoy los papás y las mamás de los chicos trabajan y lo mejor que nos puede pasar es que esos chicos también estén dentro de la escuela, con una jornada extendida, hasta las 16. Por otro lado, trabajar para tener muchas más escuelas técnicas.Verónica Magario será la primera mujer en gobernar el municipio más grande del conurbano bonaerense y se comparó con la gobernadora electa. Aseguró que "ganó con el mismo estilo", pero se diferenció "por ser peronista".
–¿Qué piensa del pronunciamiento que hizo Sergio Massa? Por venir del peronismo, ¿pensó que podría inclinarse por Scioli?
–Uno lamenta que los peronistas se vayan del peronismo. Massa tiene su postura. Pero hay que entender que los votos no son de Massa, son de la gente. Y en el balotaje, donde se define al presidente, no creo que la gente vote por lo que Massa diga. El conjunto que lo acompañó va a elegir a quién acompaña ahora. Sí es verdad que en el conjunto de gente que acompañó a Massa, hay un gran componente de votantes a los que nosotros le estamos hablando.
–¿Ese sería el sector que más votos podría aportarle a Scioli?
–Exactamente. Pero también uno puede hacer un parangón con la izquierda, que propone votar en blanco. No sé si todo el electorado de la izquierda o quien acompañó a la izquierda va a estar dispuesto a votar en blanco porque se define el presidente y me parece que la gente no regala su voto en esto.
–¿Tiene armado ya su Gabinete?
–Pensaba tomarme estos últimos días después del 25 de octubre para empezar a trabajar en eso (risas). Ahora me voy a empezar a tomar después del 22 de noviembre. Uno tiene idea, conozco mucho desde adentro. Vamos a ir viendo.
–¿El resultado del balotaje influye en el armado?
–No. No depende de eso.
–¿Qué distinguirá a su gestión?
–El color de mujer. Vamos a continuar lo que veníamos haciendo, generar el primer trabajo a los jóvenes y la primera vivienda.
–¿Qué la diferencia de Espinoza, su antecesor en la Intendencia?
–Tenemos estilos distintos, pero ninguno de fondo. Somos parte de los mismo, sólo que no es lo mismo un hombre que una mujer gobernando.
–A Espinoza se le reconoce su capacidad de generar consensos. ¿Ese es su estilo o usted es más frontal?
–Se los dije al principio, yo gané con el mismo estilo que Vidal. Soy de mucha convocatoria y de hecho cuando presidí el Concejo Deliberante de La Matanza, sólo dos años porque enseguida me llevaron para ser diputada nacional, trabajé muchísimo con la oposición. Creo en el intercambio permanente.