En diálogo con Infobae,
Grabiela Michetti, sostuvo que
Milagro Sala “no está presa por ser ella, sino por las irregularidades que cometió en la administración de fondos públicos". En este sentido dijo: "
Apoyo todo lo que está haciendo Gerardo Morales, una de las cosas más claras que tenía el gobernador es la situación de ilegalidad de Milagros Sala y la cantidad de dinero que le llegaba sin ningún tipo de control. Está bien que lo revise".
Además describió a la Tupac Amaru como “esas expresiones políticas de militancia sostenidas por el Estado carísimas sin ningún control de dineros que la gente pone de sus impuestos con mucho esfuerzo”.
Por otro lado habló sobre
nombramiento en comisión por decreto en la Corte Suprema de Justicia de la Nación de
Horacio Rosatti y
Carlos Rosenkrantz y justificó que
“había que completar los casilleros y para eso Macri eligió a dos personas irreprochables”.
"
No convocamos a extraordinarias porque consideramos que iba a ser frenada y era muy difícil que hubiera salido en lo inmediato y para esto el Senado ya entraba en sesiones ordinarias", explicó aunque admitió que "no comunicamos bien la decisión. No conversamos ni armamos un buen plafón al no informar a las otras fuerzas políticas”.
A un año de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la vicepresidente enfatizó en que “no tenía ninguna intención de matarse” por lo que espera que "la Justicia pueda aclararlo".
Otro de los temas debatidos en el último tiempo es respecto a la cantidad de despidos realizados en el Estado. En este marco Michetti explicó, en diálogo con Infobae, que "el mes próximo" tendrá la auditoría sobre la revisión de contratos del Senado y confirmó que "ya hay acuerdos en cuanto a jubilar a todos aquellos empleados que estén en condiciones de hacerlo".
“El Senado tiene determinadas actividades que están cubiertas por gente que está hace tiempo trabajando y no tengo porque poner a otra. No tengo que inventar un trabajo", expresó.
Además transmitió que su
principal preocupación “es lograr la confianza que se rompió entre los argentinos y también de parte del mundo para con nosotros”. Si logramos la confianza interna y externa vamos a tener una Argentina que el año que viene ya va a tener otras condiciones para todos. Es un desafío cultural más que político o económico”, enfatizó.