A más de 30 días de comenzado el Nuevo Gobierno, podemos ver que muchos presagios agoreros lamentablemente han comenzado a cumplirse devaluación, aumento de precios, aumento de tarifas, despidos, etc; lo cual sorprendió a muchos ya que no esperaban que el plan de gobierno comenzara con un fuerte ajuste sobre la clase media y baja en el clima de las fiestas de fin de año. Un verdadero desplante al votante que creyo en el cambio positivo.
Lo llamativo, es como el discurso de campaña de CAMBIEMOS logro escudarse frente a los señalamientos del resto de los partidos políticos, sobre todo del Peronismo, detrás de un discurso maniqueo y hasta en muchos tramos carente de significado. Podríamos acordar al respecto siguiendo en este sentido a Laclau que hablando en términos generales (significantes vacíos) se pudo construir una realidad ficcional capaz de manejarse desde el anonimato. ¿Que herramienta están utilizando para lograrlo? El mecanismo que están utilizando para lograrlo es vaciar de contenido a la política y desprestigiar a quienes la profesan (los estatales, los sindicalistas, los militantes) ¿Como se manifiesta? con frases tales como “no queremos ñoquis”,” la grasa de la militancia”, “el empleo y el mercado laboral no es competitivo” y haciendo de situaciones particulares, las cuales son absolutamente condenables, hechos masivos donde los sujetos abstractos nombrados como «la gente», «los industriales», etc; claman ser reivindicados. Con esa disolución del sujeto colectivo (el trabajador, el militante, el sindicalista) se busca desarticular ese sentido de pertenencia a algo común- para que el «pueblo» se convierta en masa. ¿Por qué? Porque orientar a la no-política permite ajenizar el conflicto y trivializarlo.
Con la incorporación del nutrido grupo de funcionarios venidos del sector privado se apunta a que el Estado nacional tienda, a no ser más el encargado de la reproducción de los hombres (entendiendo reproducción en su sentido más amplio, es decir, las condiciones económicas, políticas, culturales y sociales para su reproducción social), sino el administrador-contenedor de los desórdenes de esa reproducción y orientado a la generación de condiciones favorables al capital primordialmente.
Es de esta forma que la política se transforma en la visión comercial que tienen de esta sus administradores que hacen las veces de empleados del capital y al campo de la administración pública llevan las inmejorables políticas empresariales que les sugieren sus patrones. El primer paso es llevar al Estado la lógica del despido, del achique , para disciplinar a los empleados del Estado y enviar señales al Sector Privado y a los Gremios, que las paritarias corren riesgo y con ellas las fuentes de trabajo. Por caso Bancarios, una de las paritarias testigo, abrió negociaciones la semana pasada y según el comunicado del Gremio los banqueros se negaban a pagar la participación en la Ganancias incorporada al Convenio Colectivo el año pasado. Dicho sector ha sido beneficiado por la política sectorial del Presidente del BCRA Federico Sturzenegger , que dicho sea de paso sigue procesado por el Mega-canje del 2001 (justamente por negociados con la banca) en detrimento de los consumidores de servicios financieros. Termino el Ministerio, convalidando la vigencia de dicha claúsula. Ergo “la paz social” no es gratis.
Independientemente de la ideológia polítca hay dos cosas que en este mundo la gran mayoría no puede dejar de ser: consumidor y trabajador. En estas elecciones vimos como la clase trabajadora, voto el discurso de Cambiemos,y lamentablemente este Gobierno esta perjudicado a este segmento que no vió el conjunto de medidas que esto traía aparejado y sus consecuencia, (rebaja del sueldo y del poder adquisitivo, incertidumbre en el Mercado Laboral).
“Lo que os dicen de no intervenir en la guerra no puede ser más opuesto a vuestros intereses: sin reconocimiento, sin dignidad, sereis el premio del vencedor", decía Tito Livio, escritor romano de hace 2000 años, por ahora no estaría equivocado.