Organismo de derechos humanos se reunieron ayer con el jefe de Gabinete, Marcos Peña,(R) después de que Mauricio Macri expresara que “no tenía tiempo”. Durante el encuentro (R)presentaron al Ejecutivo un documento consensuado de cuatro puntos con las preocupaciones más importantes: la desactivación de programas vinculados con áreas de derechos humanos, la detención de Milagro Sala, los dichos de Darío Lopérfido, la paralización del Congreso, los despidos de empleados estatales.
El jefe de Gabinete estuvo acompañado del ministro de Justicia, Germán Garavano y del secretario de derechos humanos, Claudio Avruj. Según indican desde Página 12 escucharon y respondieron punto por punto pero
no mostraron señales de llevar adelante algunos cambios en las políticas impulsadas en el último mes.
En este marco Carlos Pisoni, de HIJOS sostuvo:
“Nos fuimos preocupados porque vimos que muchas de las cosas que planteamos no tienen vuelta atrás” y agregó: “Vimos que muchas de las medidas que están tomadas no tienen vuelta atrás, pero así y todo manifestamos que
estamos dispuestos a seguir dialogando para resolver conflictos como el de Milagro Sala e interceder como garantes en situaciones de conflictividad porque, como les dijimos, cuando vemos que hay despidos, ajuste y represión eso termina con muertes”.
Estela de Carlotto, presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, comenzó el encuentro señalando que “
todos los presidentes de la democracia nos recibieron. Macri no. Pero nos recibe Peña que es más lindo que Macri”.
Sin embargo durante la reunión Carlotto hizo enojar a Peña cuando se refirió a la toma de decisiones sin que el Congreso esté en funcionamiento y el jefe de Gabinete respondió:
“Nos comparan con la dictadura”. Después de esto la presidenta de Abuelas le pidió que no se ofenda por una palabra cuando el Presidente habló de “curro” (de los derechos humanos) y ellos ahora estaban ahí.
Por otro lado
Taty Almeida, integrante de Madres, explicó que
“fue una reunión extensa en la que se tocaron todos los temas”.
“Planteamos que la detención de Milagro Sala no sólo es ilegítima sino que tiene el peligro de ser la primera presa política, pero ellos respondieron que eran respetuosos con el federalismo de las provincias y con el poder judicial. Lo mismo después dijeron de los despidos. En pocas palabras,
fue como escuchar un cassette”, sentenció.
De la reunión participaron quienes firmaron el documento: Abuelas de Plaza de Mayo (Estela Carlotto, y Rosa Roisinblit), Madres Línea Fundadora (Taty Almeida y Laura Conte), Familiares de detenidos y desaparecidos por razones políticas (Lita Boitano), HIJOS (Pisoni y Eva Arroyo, de Jujuy), APDH, Buena Memoria (Gabriela Alegre) y el CELS (Luz Palmas Zaldúa y Valeria Barbuto).