Los aumentos en las tarifas y bienes ya comenzó a afectar a los argentinos: en un estudio presentado por la consultora Kantar Worldpanel se muestra que en el mes de enero cayó 8% el consumo de la canasta básica hogareña, informa el el
Diario BAE.
Según el informe, las familias de menos recursos reaccionar así ante
“incrementos de precios e incertidumbre sobre los ingresos futuros”. Asimismo, el estudio afirma que "gran parte de la facturación diaria está relacionada con compras donde predominan las segundas marcas y las marcas propias de los supermercados, con diferencias de precios de entre 20% y 40 por ciento".
El informe expresa que existe una “real caída en la frecuencia de compra y un crecimiento de las compras “medianas o de reposición”. El perfil del comprador empezó además a mutar en la forma de selección de productos.
“Las primeras marcas pierden participación, mientras que las marcas del distribuidor crecen en todos los niveles socioeconómicos”, apunta el estudio. Y agrega que
“otra forma de cuidar el bolsillo son las promociones, hace dos años representaban el 15% del gasto que hacen los hogares en cadenas, en 2015 el valor ascendió a 19%. “De cada $100 pesos gastados en una cadena, $20 son bajo algún tipo de promoción”, señala.