Dilma Rousseff confirmó a Lula Da Silva cómo jefe de Gabinete y brindó una conferencia de prensa para explicar los motivos de la designación. Cuando se le preguntó si se transformaría en una especie de primer ministro de su gobierno, se limitó a decir que "tendrá los poderes necesarios para ayudar a los brasileños".
El ex mandatario enfrenta denuncias por corrupción y con este nombramiento tendrá fueros. Rousseff enfatizó que Lula "tiene experiencia" para ocupar el cargo y lo defendió de las acusaciones: "Lula niega ser el propietario de ese tríplex y fue convincente. Siempre que se lo requirió, acudió (en referencia a la justicia)".
El ex mandatario, de 70 años y fundador del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), estará a cargo del Ministerio de la Casa Civil, una especie de jefatura de gabinete de gran influencia en toda la acción gubernamental. Lula reemplazará a partir del próximo martes a Jaques Wagner, que pasará al gabinete personal de la Presidencia de la República.