Sebastián Rivero, miembro de la fuerza policial, que custodiaba a la procuradora general Alejandra Gils Carbó apareció muerto ayer en su domicilio de Sarandí. Según indicó una vecina ante varios medios de televisión “durante 2015 había estado con mucho stress”.
"Decían que estaba en un poso depresivo. Yo veía muchos familiares y personas que no lo dejaban solo", señaló la señora.
Antes de custodiar a la jefa de los fiscales,
Rivero había trabajado para los ex jefes de Gabinete kirchneristas Jorge Capitanich y Juan Manuel Abal Medina.