Lula da Silva se hará cargo de la casa civil, una de las carteras más importantes en el gobierno de Brasil. El nombramiento fue anticipado por Afonso Florence, jefe del Partido de los Trabajadores (PT) en la Cámara de Diputados. En este marco la presidenta defendió su decisión y rechazó que sirva para que el ex mandatario quede protegido con los fueros de la Justicia.
En medio de esto se conoció una conversación entre Rousseau y Da Silva en la que la mandataria le indica que en caso de necesidad muestre el nombramiento:
-Dilma: Lula, escuchame.
-Lula: Decime, querida. Ajá...
-Dilma: Mirá, estoy mandando a "Bessias" (Jorge Messias, subjefe de asuntos jurídicos de Presidencia) con el papel para que lo tengamos, usalo sólo en caso de necesidad, que es el acta de nombramiento, ¿está bien?
-Lula: Ajá. Está bien, está bien.
-Dilma: Eso, nada más, vos esperalo ahí que está yendo.
-Lula: Está bien, estoy acá, me quedo esperándolo.
-Dilma: ¿Está bien?
-Lula: Está bien
La charla fue grabada ayer mismo por la Policía Federal, con autorización del juez Sergio Moro, que investiga la supuesta participación del ex mandatario en el escándalo de corrupción de la petrolera estatal Petrobras.
Después de que Rousseff anunciara a Lula como titular del Ministerio de la Presidencia,
Moro levantó el secreto de las escuchas en las líneas telefónicas y los “caceroleros” convocaron una movilización frente a la Casa de Gobierno.
El nombramiento del ex presidente se anunció en medio de una importante crisis política que tiene Rousseff, con la amenaza de ser destituida. En este marco es que el ex mandatario asume como ministro de la Casa Civil, pasando a ser el principal funcionario del equipo de gobierno.
Jose “Pepe” Mujica, ex presidente de Uruguay,
se pronunció respecto a la última decisión del Gobierno brasilero y señalo que
“Lula en el gobierno es algo positivo, es un líder muy importante , ojalá que le vaya bien, pero no la tiene nada fácil, tiene que levantar un muerto llamado Brasil, me parece que va a tener líos con Dilma si quiere cambiar la política económica”.
Además
apuntó contra la derecha y sostuvo que
“está queriendo destruir el país fomentando una crisis irracional”. “Me dicen que hay jueces que buscan el estrellato atacando a Lula y a las empresas, eso es una barbaridad, no pueden destrozar la máquina productiva, no se puede matar una cosa colectiva, una empresa es un esfuerzo colectivo que aporta trabajo. Si quieren hacer justicia metan presos a los dueños, si quieren en calabozos de lujo y allí sigan dirigiendo las empresas, que sigan produciendo”, sostuvo en una conversación con el diario Página 12.
Por su parte las causas contra Da Silva, en las que se lo acusa de enriquecimiento ilícito, blanqueo de dinero y falsificación de documentos, cargos por los que la Justicia aún no se ha pronunciado, siguen abiertas y a partir del nombramiento quién decida por los hechos de corrupción será el Máximo Tribunal.