El secretario general de redacción del diario La Nación, Pablo Sirvén, publicó este domingo una polémica nota titulada
"No más golpes a la memoria", en la cual criticó las políticas de derechos humanos de la gestión kirchnerista al sostener que creó un "relato" que tendió
"a mezclar los nombres de víctimas inocentes con los de 'combatientes', muchos de los cuales, incluso, alzaron sus armas contra la democracia".
"Aun sumados unos con otros los nombres inscriptos en los muros, están muy lejos de ser 30.000, el número sacralizado por las organizaciones de derechos humanos", aseguró Sirvén en el artículo, dudando de la famosa cifra de detenidos desaparecidos a lo largo de la última dictadura.
Además, aseguró que decir esto
"casi le cuesta el cargo al ministro de Cultura de la Ciudad, Darío Lopérfido, al que artistas K y activistas intentaron darle un frustrado y patético minigolpe de Estado por el crimen de opinar distinto".
Asimismo, habló sobre el incidente de Martiniano Molina, intendente de Quilmes, quien desconoció "El Pozo de Quilmes".
"Es nada comparado con la gravedad de que Néstor Kirchner, siendo nada menos que presidente de la Nación, aseverase ex profeso, o por simple ignorancia, que la democracia había callado 'tantas atrocidades' hasta su, supuestamente, redentora llegada", sostuvo Sirvén destacando el rol del ex presidente Raúl Alnfonsín.
Finalmente, pidió que
"este 24 de marzo haya sido el último feriado en esa fecha" y pidió que, en cambio, sea el 10 de diciembre, día de los derechos humanos,
"el feriado que nos merecemos, una celebración luminosa hacia adelante por todo lo que ha quedado definitivamente atrás: los violentos y las lecturas orwellianas a medida de intereses sectarios".
Esta columna se suma a las
críticas que había planteado ayer Alfredo Leuco en Clarín, quien pidió "nuevas organizaciones de derechos humanos para los nuevos tiempos". Además, criticó a Abuelas y Madres de Plaza de Mayo por haber sido "aplaudidores" estos últimos 12 años.