Luego de que los diputados votasen uno por uno, el juicio político a la presidenta brasileña avanzó otro casillero y ya parece imposible de frenar. Así,
luego de la aprobación en la Cámara de Diputados, la presidencia de Dilma Rousseff prende de un hilo, ya que la situación en el Senado es adversa al Partido de los Trabajadores.
Si bien todavía no votaron la totalidad de lo 513 legisladores, la oposición ya consiguió que más de 342 votaran a favor del juicio político, por lo que el impeachment continuará su rumbo. Asimismo, más de un centenar intentaron frenar el impeachment y hasta ahora menos de una decena se abtuvieron. A pesar de la incertidumbre que se vivió en los últimos días,
la oposición superó ampliamente los 342 votos necesarios para elevar el juicio político al Senado.
El proyecto de impeachment ahora será enviado al Senado, que lo trataría en las próximas semanas. Si allí también vence la opción por el sí, Dilma será suspendida por 180 días mientras se realice el tan mencionado juicio.
En caso de aprobarse, sería el segundo impeachment en la historia de Brasil: el primero fue en 1992 contra el entonces presidente Fernando Collor de Mello, que renunció antes de que comenzara el proceso.
En una sesión con momentos cirquenses, en el que cada diputado tuvo 30 segundos para explicar su voto, algunos legisladores eligieron votar por la familia, en contra de la educación sexual y hasta algunos le dedicaron su voto a las redes sociales o al club del cual son hinchas. Hasta
hubo un diputado opositor que dedicó su voto en honor al militar que torturó a la actual presidenta Rousseff en la última dictadura militar.
Mientras la sesión se realizaba en la sede del Congreso, en Brasilia,
miles de personas salieron a las calles de las principales ciudades del país para manifestarse a favor o en contra de Rousseff. Asimismo, alrededor del Parlamento hubo numerosas manifestaciones.