La cantidad de casos notificados con sospecha de dengue ascendió en el último reporte oficial a 56.802, de los cuales 28.008 corresponden a casos confirmados o probables autóctonos distribuidos en 15 jurisdicciones del país, lo que representa un 50 por ciento más de casos que en el mismo período de 2009.
En este marco el secretario de Promoción, Programas Sanitarios y Salud Comunitaria,
Néstor Pérez Baliño, explicó que
“estamos ante el peor brote de dengue de la historia”.
“Si uno evalúa las etapas de una epidemia podemos decir que
en la etapa de prevención y contención no hemos sido exitosos; sin embargo, con la gran cantidad de casos existentes sólo se registraron seis muertes que se están investigando”, explicó.
Según el último boletín oficial de epidemiología, se registraron brotes de dengue con transmisión sostenida en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y en la Ciudad de Buenos Aires.
En diálogo exclusivo con Política Argentina
un especialista en el tema señala que teniendo en cuenta el ciclo de vida del mosquito, que en sus 30 días de vida pone alrededor de 2000 huevos, los cuales pueden sobrevivir un año,
la fumigación tiene “efecto muy reducido” y que la “verdadera acción no debe interrumpirse en ningún momento”.
Además agrega que
“se necesita que la descacharrización sea efectiva, general e ininterrumpida durante todo el año y no parcial, compulsiva y absolutamente ineficaz como hasta el momento”.
En esta línea denuncia irregularidades en el control del dengue por parte del Gobierno y señala que “las fumigaciones solo sirven como propaganda engañosa de una campaña contra el dengue que no existe” dado que si no se realiza una prevención, con las altas temperaturas, el mosquito comienza nuevamente a transmitir el virus.