Martín Báez, el hijo del empresario Lázaro Báez, repitió la estrategia judicial de su padre, se negó a responder preguntas y presentó un escrito durante su segunda declaración indagatoria frente el juez federal Sebastián Casanello.
Según informó Perfil, Báez (hijo) llegó acompañado por su abogado Luis Rubinovich y negó las acusaciones en su contra.
Sostuvo que es un accionista minoritario de Austral Construcciones y que no tiene vinculación con Helvetic Services Group, la firma que le compró a Federico Elaskar la financiera SGI, más conocida como "La Rosadita".
Martín, procesado sin prisión preventiva por el delito de lavado de dinero, debía responder ante el juez por la repatriación de unos US$ 59 millones que Austral Construcciones trajo de Suiza en forma de bonos durante 2012 y 2013. La Justicia investiga si esos fondos tuvieron un origen ilícito y si regresaron blanqueados gracias a la intervención de la financiera suiza Helvetic Service Group.
En la misma línea que su padre,
Martín Báez insistió en que la multimillonaria operación se realizó como parte de su intención de adjudicarse la licitación de la construcción de las represas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic en Santa Cruz.
En ese sentido, nombró a Iecsa, la constructora de Angelo Calcaterra, primo hermano del presidente Mauricio Macri, con quien habría sido socio en la Unión Transitoria de Empresas que conformaron para licitar dicho pliego. Martín, de 35 años, también se quejó en el escrito por haber sido convocado
"sin prueba alguna".