Desde distintos sectores de la Iglesia se hicieron fuertes reclamos por la situación social actual. De esta manera se pidió al Gobierno mantener una línea de diálogo y llevar adelante una mesa en la que se evalué el panorama. Sin embargo el presidente Mauricio Macri tomó la decisión de no avanzar en un gran pacto económico y social, de largo plaza y abarcativo.
El objetivo del Gobierno será formar meses de acuerdos y discutir tema por tema junto a aliados.
Según indicó el diario La Nación “la convocatoria a un gran acuerdo de gobernabilidad fue rechazada por el Presidente y desaconsejada por el jefe de Gabinete, Marcos Peña”.
En este sentido un allegado a Peña sostuvo: "Nosotros vamos a dialogar y a acordar con todos los sectores, pero tema por tema. No se puede trazar un camino largo y conformar a todos. Cada ley será acordada con los diversos sectores y fuerzas”.
Además destacó que “con tanta fragmentación en el peronismo, el sindicalismo y los empresarios, un acuerdo abarcativo y a largo plazo no es posible ni deseable".
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, reclamó anteayer, durante el tedeum por la celebración del 206° aniversario de la Revolución de Mayo, generar mesas de diálogo. "Danos coraje para crear espacios y mesas donde podamos compartir la sabiduría del diálogo, donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos", suplicó el purpurado.
También hubo pedidos de hacer un “pacto del Bicentenario” desde distintos sectores políticos.