Luego de la Convención de Gualeguaychu de 2015, la Unión Cívica Radical se convirtió en aliado electoral del Pro, el espacio que lidera el actual Presidente Mauricio Macri. Desde entonces compitieron en internas y hasta se le permitió al partido historico tener al vicegobernador bonaerense pero a la hora de gobernar el radicalismo fue desplazado de los puestos centrales de poder.
El vicepresidente del Senado, el radical Juan Carlos Marino, advirtió que el Gobierno nacional "
tiene que escuchar mucho más y ver a la UCR como un partido que tiene mucho para ofrecer". Además manifestó que los aumentos en los servicios
"seguramente no son ex profeso, creo que por ahí puede haber desconocimiento en algunas situaciones, falta de tacto en otras o hasta puede haber intereses personales".
"No tienen que existir roces ni diferencias, y si existen hay que sentarse a una mesa, poner blanco sobre negro y mirar hacia delante; lo peor que podemos hacer es defraudar a los que nos votaron", enfatizó Marino, al ser consultado entre la relación entre la UCR y el PRO.
De todos modos aseguró que no cree "en los personalismos, creo en los equipos", y agregó que Cambiemos sólo lleva "seis meses de gobierno y tenemos que tener una masa crítica dentro de Cambiemos que haga que a nuestro presidente le vaya bien y que los ministros entiendan ese mensaje".
Por último señaló que "el Gobierno tiene que escuchar mucho más, tiene que ver al radicalismo como un socio, no como un partido que viene a poner piedras en el camino; al contrario, es un partido que tiene mucho para ofrecer: cuadros políticos enormes y grupos de técnicos en educación, salud, energía, que son envidiados".
Pese a no coincidir con sus correligionarios que apoyaron a Cambiemos, el ex senador Eugenio "Nito" Artaza reclamó al radicalismo que
"ponga un límite" a las medidas económicas del gobierno nacional por considerar que deben implementarse políticas "sociales" en beneficio de los sectores más vulnerables.
"Con la presencia territorial que tiene el radicalismo debería plantarse hoy frente a algunas medias del gobierno nacional, ponerle un límite, porque no se puede gobernar con ceos y con gerentes sino pensar también en lo social", expresó Artaza.