Después de que se diera a conocer que
Gabriela Michetti sufrió un robo en su propia casa de Balvanera el día que Cambiemos ganó las elecciones presidenciales, la vicepresidenta señaló que los 50 mil dólares robados eran un préstamo de su pareja, Juan Tonelli, y que la mayor parte de los 245 mil pesos distribuidos en distintas bolsas correspondían a donaciones a Suma, la fundación que ella encabeza.
En este marco
el fiscal federal Guillermo Marijuán imputó a Michetti para determinar el origen de los 245 mil pesos y 50 mil dólares que le robaron de su casa el día del balotaje y que el Gobierno había intentado ocultar.
Por su parte
el juez federal Ariel Lijo recibió un informe encargado a la Inspección General de Justicia (IGJ) que indica que las Fundaciones sospechadas no presentaban balances. Por su parte el magistrado recibió los legajos de varias Fundaciones bajo la lupa (SUMA; FUNDAR SEGURIDAD Y JUSTICIA; CRECER Y CRECER Y FORMAR), en los que figuran la constitución de esas sociedades, la designación de directores y los cambios de los mismos, pero de la información no surge que hubieran presentado balances, lo que se trataría de una situación irregular, según confirmaron fuentes judiciales.
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