El juez de la Corte Suprema
Horacio Rosatti marcó la diferencia con respecto a sus pares del Máximo Tribunal. Lo hizo al dar a conocer voluntariamente su declaración jurada y difundir su patrimonio, tan solo dos días después de que la Corte Suprema rechazara por unanimidad -también con la firma de Rosatti- un pedido de los diputados
Elisa Carrió y
Fernando Sánchez para que los cortesanos entregaran sus declaraciones juradas ante el Consejo de la Magistratura, organismo que regula la publicación de esos datos para todos los jueces federales.
El tribunal, en una acordada, sostuvo que las peticiones deben ajustarse a la reglamentación establecida por la propia Corte en la
Acordada 9/2014, que impone una serie de trámites y requisitos a quien solicita la información sobre el patrimonio de los supremos.
Según informó La Nación, Rosatti completó el formulario con datos sobre su patrimonio ante la
Oficina Anticorrupción (OA) un mes y medio antes de asumir en la Corte. Declaró un patrimonio de $ 1,1 millones a fines 2015, casi sin modificaciones con respecto al cierre del ejercicio 2014. Como en estas declaraciones se toman los valores fiscales, el patrimonio real es mucho mayor. El ministro de la Corte informó que tiene ocho propiedades, un auto y dinero en efectivo.
El juez declaró la mitad de cinco departamentos puestos en alquiler, una casa y una cochera en Santa Fe, donde vivió muchos años. También informó la mitad de un departamento en Capital y una propiedad de 61 m2 en Uruguay, además de un auto.
En marzo, Rosatti ya se había diferenciado de los demás miembros de la Corte, al sostener que los jueces deben pagar el
Impuesto a las Ganancias.