Un informe del Ministerio de Justicia advirtió que
“existen indicios de diverso alcance e importancia que permiten afirmar que hay una cierta posibilidad de circulación de activos asociados a la violencia terrorista". Y alertó que en la Argentina hay "severas vulnerabilidades frente a la amenaza que implica actualmente el sistema global de recolección y provisión de fondos orientados a cometer atentados terroristas".
En línea con la postura de la cartera de Seguridad encabezada por Patricia Bullrich, quien ya manifestó varias veces su intención de luchar “contra el terrorismo” a nivel local, desde el ministerio de Germán Garavano ahora
expresaron que hay un "desmantelamiento legislativo en materia de lucha contra el terrorismo" y que los "canales abiertos que pueden ser usados por grupos terroristas por su alto nivel de vulnerablidad".
El reporte fue elaborado por el equipo liderado por Juan Félix Marteau, coordinador nacional de la oficina de Combate de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo. Según publicó La Nación, a partir de esta información se apunta a crear por decreto una "estrategia nacional antilavado de activos y contra la financiación del terrorismo", con la coordinación de una unidad concentrada en el Ministerio de Justicia pero con el aporte de los ministerios, dependencias autónomas y el sector privado.
"Frente a la vulnerabilidad severa de los sistemas de financiamiento del terrorismo en la Argentina debemos actuar cuanto antes. No podemos esperar a que grupos terroristas sustenten económicamente en el país la capacitación de redes, la comunicación o el traslado de equipos y personal", señaló Marteau.
De todos modos, admitió que no hay "constancia" de la existencia de fondos del terrorismo pero evaluó que "existe un sistema legal y financiero que lo permite perfectamente".
Lo que plantearon Garavano y Marteau al presidente Mauricio Macri apunta a identificar el movimiento de fondos cuyo objetivo sea dar sustento económico a actividades u organizaciones orientadas a producir "graves consecuencias para la integridad física de las personas" y, a la vez, "generar un alto impacto social, económico y político".
Entre las alusiones previas a la supuesta amenaza terrorista en la Argentina hubo algunos episodios insólitos protagonizados por el Ministerio de Seguridad, como el
“simulacro de ataque terrorista” de Bullrich en Dock Sud o el
papelón de Eugenio Burzaco cuando dijo y luego desmintió que había presencia de ISIS en el país.