
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires Fernán Quirós, habló sobre la efectividad del pasaporte sanitario como herramienta para incentivar la vacunación contra el coronavirus y enfatizó que
"todavía no es tiempo de este tipo de medidas". "Es un instrumento para evaluar su impacto, pero todavía no es el tiempo de este tipo de medidas", remarcó el funcionario en conferencia de prensa.
El titular de la cartera sanitaria porteña fue consultado acerca del anuncio que hizo la Provincia de Buenos Aires sobre el posible requerimiento de un pase sanitario que implique la certificación de la vacunación para las personas que quieran permanecer en lugares de acceso público como bares, restaurantes o teatros. En ese sentido, Quirós consideró que
"faltan detalles para comprender cómo se va a implementar".
"En el mundo, los pasaportes sanitarios se utilizan mucho para garantizar la seguridad de las personas que hacen actividades sociales y para estimular a los que aún están analizando si vacunarse o no para darles un estímulo mayor para que se decidan y se vacunen", analizó sobre la medida.
"En un contexto donde todas las personas que se quisieron vacunar hayan podido vacunarse, me parece que es un instrumento para evaluar su impacto", agregó. Al tiempo que el ministro indicó que
"todavía en la Ciudad no pudimos completar en la vacunación en todos los que querían vacunarse de manera que todavía no es el tiempo de ese tipo de medidas". "Para el futuro sería una medidas para analizar y evaluar también la experiencia internacional al respecto", concluyó.
VACUNAS Y MENORES
Por otra parte y luego que el viernes pasado arribaran al país las 3.500.000 de dosis donadas por el gobierno de Estados Unidos, surgió la posibilidad de plantear como el objetivo y estrategia la aplicación de esas vacunas en los menores de 18 años. En este marco, Quirós recordó que por el momento
“para niños y adolescentes de entre 12 y 17 años aún no hay vacuna aprobada en nuestro país” aunque reconoció que
“está en proceso de aprobación”.
“En los Estados Unidos está en proceso de aprobación la vacuna
Moderna, que físicamente ya está en Argentina. Por eso estamos atentos a lo que la FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) disponga y que seguramente emitirá su opinión en los próximos días”, indicó Quirós. Mientras que explicó que tras esa autorización, será “
la ANMAT la que evaluará los documentos presentados y declarara su opinión y aprobación”.
“Cuando todo eso ocurra, naturalmente y rápidamente Nación distribuirá las vacunas y nosotros la aplicaremos a los niños y adolescentes que estén indicados, iniciando por los chicos con comorbilidad”, confirmó Quirós.
VUELOS
El viernes pasado, minutos antes de las 23 aterrizó en Ezeiza el primer vuelo de Aerolíneas Argentina procedente de Memphis con un cargamento de 1.827.840 dosis de vacunas de Moderna donadas por el gobierno de Joe Biden. Instantes más tarde, llegó el segundo vuelo con 1.672.160 más, completando así las 3,5 millones de inoculaciones, la donación más grande que la administración demócrata hizo a un país de América Latina.
SITUACIÓN EPIDEMIOLÓGICA
Por último el funcionario porteño destacó la octava o décima semana de descenso de casos consecutivo, teniendo en cuenta bajas más o menos pronunciada con algunas subidas de fines de semana o feriados. En este sentido comunicó que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lleva contabilizados un total de 475.942 casos, con 434.390 altas, en tanto que dejaron 11.212 decesos dejando una tasa de letalidad del 2,36%. En cuanto al registro de las últimas 24 horas fueron 725 los nuevos casos y 15 los fallecimientos.
Finalmente, Quirós se refirió al promedio diario de fallecidos por COVID. Sobre esta estadística, el ministro reveló que la Ciudad
“ha tenido un descenso de los fallecidos significativo” y recordó que durante los meses de abril y mayo el promedio diario de muertes se ubicaba entre 45 y 46 por día. “Hoy estamos por debajo de las 20 personas por día, es un descenso del 50%”, señaló.
Recordó entonces que una vez que los casos dejan de aumentar, recién a las dos o tres semanas se registra un descenso en los pacientes internados en las Unidades de Terapia Intensiva, y posteriormente a las dos semanas comienza a disminuir el número de fallecidos.
“En CABA estamos en la mitad de los fallecidos que tenían en abril y mayo, y esperamos que siga descendiendo”, concluyó.