Un remito encontrado en la Fuerza aérea boliviana desnudó el contrabando bélico por parte del Gobierno de Mauricio Macri para financiar a los sediciosos que llevaron adelante el golpe de Estado contra Evo Morales en 2019.
El embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, aseguró que
el remito encontrado en la Fuerza Aérea de Bolivia es "una confirmación de que el material enviado era contrabando y que esas municiones ayudaron a desestabilizar la democracia del Estado Plurinacional en noviembre de 2019".
En esa línea el embajador dijo en diálogo con Radio 10 que "lo último que faltaría sería que se encontrase algo en la Fuerza Aérea,
algo de lo que pudo haber sobrado de la utilización que hicieron en la represión del 12, 13, 14 y 15 de noviembre".
Ahora Basteiro se reunirá con ministro de Defensa de Bolivia, Edmundo Novillo para analizar las pruebas. "También en Bolivia están llevando a cabo una investigación por contrabando", afirmó el embajador y agregó que "aún no han podido identificar quién habría hecho el pedido del material antidisturbios" a la gestión del expresidente Mauricio Macri.
Mientras tanto en los tribunales de nuestro país,
se espera que con la reanudación de las actividades judiciales luego de la feria, se produzcan nuevos movimientos en la investigación que lleva el juez Javier López Biscayart y en la cual interviene como fiscal en lo Penal y Económico, Claudio Navas Rial.
Hasta el momento además de Macri
están investigados la exministra de Seguridad Patricia Bullrich, el exministro de Defensa Oscar Aguad, el exembajador Normando Álvarez García y el exjefe de Gendarmería Gerardo Otero, entre otros. En el expediente
hay otros tres integrantes de esa fuerza imputados. Entre ellos está Adolfo Caliba, el agregado de la Gendarmería que recibió en el aeropuerto de El Alto el cargamento que terminó repartido entre la Policía y la FAB. Caliba es un personaje importante en la trama. Terminó imputado en la causa días después de que el ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Eduardo Del Castillo Del Carpio, lo identifique como el que entregó el material represivo.
Macri intentó durante la semana pasada frenar --sin éxito-- el sumario interno que está llevando adelante la Gendarmería.
El juez Javier López Biscayart rechazó su pretensión en dos oportunidades, pero es probable que vaya en queja a la Cámara. La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, ya anticipó a PáginaI12 que el sumario demorará un mes más, pero que ya hay información contundente:
los efectivos que declararon no tuvieron contacto con las balas ni estaba previsto que las municiones fueran a la embajada.
En Bolivia, la investigación del envío de material antidisturbios argentino
se está llevando en paralelo con la investigación del envío de gases lacrimógenos que hizo Ecuador al gobierno de Jeanine Añez durante las represiones de Sankata y Sacaba del 2019.