
El director de la Aduana,
Guillermo Míchel, manifestó en
C5N que el
Fondo Monetario Internacional (FMI) generó tensión, durante la negociación para reformular el programa, para que el Gobierno tuviera malos resultados y no pudiera salir adelante.
"La visión que tengo es que el Fondo tensionó y apostó a que el Gobierno le vaya mal. Lo que perdieron de vista es que si le iba mal al Gobierno, le iba mal a los argentinos", explicó el economista acerca del comportamiento del organismo que preside la búlgara Kristalina Georgieva.
El funcionario aclaró que el FMI no sólo determinó la devaluación del 22% del peso argentino, sino que lo obligó a buscar financiamiento: "
No solo impuso la devaluación, sino que provocó que Massa vaya a buscar prestamistas como Qatar, China y organismos internacionales de crédito apostando a que no lo iba a conseguir".
Argentina afrontará cuatro vencimientos en los próximos 30 días por 3.437 millones de dólares. Míchel aclaró la situación para el futuro: "
Están los DEG para pagar, pero cuando Massa sea presidente, con la fortaleza política que va a tener, se va sentar a acordar con el Fondo un esquema distinto y se pagará con los ingresos que va teniendo el Gobierno, que tiene que estar atado al nivel de exportaciones".