El Gobierno nacional afirmó que avanzan los contactos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de allanar el camino hacia un desembolso de unos US$1000 millones, luego de que los equipos técnicos mantuvieran intercambios para encauzar la segunda revisión del acuerdo vigente y llegar al próximo encuentro con los principales puntos ya acordados.
Según trascendió desde Casa Rosada, las conversaciones consistieron en reuniones virtuales entre funcionarios del Ministerio de Economía, el Banco Central y el staff del organismo, una modalidad que buscó anticipar los puntos sensibles del programa antes de la llegada de la misión a Buenos Aires, cuya visita fue postergada para febrero por razones logísticas vinculadas al clima en Estados Unidos.
El desembolso aparece como una pieza central en la estrategia del oficialismo, en un año en el que Argentina deberá enfrentar vencimientos con el FMI por casi US$4500 millones, luego de haber abonado a comienzos de febrero intereses por cerca de US$880 millones mediante la compra de Derechos Especiales de Giro, operación que volvió a tensar el frente de reservas.
En ese terreno se concentra el principal foco de la negociación: la meta de acumulación de reservas, incumplida por más de US$11.000 millones según estimaciones privadas, y que el Ejecutivo espera volver a modificar a través de un nuevo waiver, apoyado en la reciente racha compradora del Banco Central tras el inicio de la nueva fase del programa económico.
Desde el oficialismo destacan el cumplimiento de las metas fiscales de 2025, con un superávit primario del 1,4% del PBI, y sostienen que ese resultado fortalece la posición argentina ante el Fondo, aunque evitan precisiones sobre los términos finales de la revisión y se limitan a insistir en que el diálogo técnico “está en línea” y sin objeciones de fondo.