El Gobierno nacional prorrogó las sesiones extraordinarias con motivo de disponer de mayor tiempo para tratar los temas pendientes que considera clave para obtener legitimidad en el Parlamento, y junto a la extensión del período anunció también la reapertura del debate por el financiamiento universitario, que había quedado trabado cuando el Ejecutivo apeló la medida cautelar que lo obligaba a aplicar la ley sancionada en 2025.
La prórroga suma una jornada al cronograma previsto originalmente y responde a una cuestión reglamentaria: cuando restan diez días o menos para finalizar las sesiones, los dictámenes pueden perder validez práctica. Con esta modificación, la Casa Rosada busca evitar contratiempos formales y asegurar que los proyectos en discusión no queden truncos.
El financiamiento universitario vuelve así al centro del debate tras la apelación del Ejecutivo contra la medida cautelar que lo obligaba a aplicar la ley sancionada en 2025, en un conflicto que incluyó movilizaciones masivas, un veto presidencial y un frente judicial aún abierto.
En paralelo, funcionarios del área educativa mantuvieron encuentros con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para delinear una propuesta que contemple actualizaciones presupuestarias con previsibilidad jurídica, aunque alineada con el objetivo oficial de sostener el superávit fiscal.
Con esta decisión, el Presidente apunta a ordenar la agenda legislativa antes de la Apertura de Sesiones Ordinarias del 1° de marzo, donde además de la reforma laboral y otros proyectos prioritarios buscará redefinir el marco normativo que regula el financiamiento del sistema universitario público.