En conferencia de prensa, la Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó el paro general de 24 horas contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei y anunció que la medida contará con el respaldo de los principales sindicatos del transporte, así como de amplios sectores industriales y estatales, lo que anticipa una paralización de actividades en todo el país el día en que el proyecto llegue al recinto de Diputados.
La conducción cegetista resolvió avanzar con un cese de actividades sin convocatoria formal a movilizar al Congreso, con las tensiones que dicha decisión elevó, pese a que algunos gremios plantearon complementar la protesta con una marcha. Desde el Poder Ejecutivo ya adelantaron que descontarán el día a quienes adhieran a la huelga.
En el transporte, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó su participación y dejará sin servicio a colectivos urbanos y de larga distancia, mientras que la Unión Ferroviaria y La Fraternidad confirmaron que no circularán trenes metropolitanos ni regionales. Los Metrodelegados, por su parte, informaron que el subte y el Premetro no funcionarán durante toda la jornada.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) sumará camioneros, aeronavegantes, pilotos y trabajadores marítimos y fluviales, lo que afectará vuelos, puertos y logística de cargas. También la UGATT incorporó a señaladores ferroviarios, remiseros, taxistas y empleados de estaciones de servicio.
El paro alcanzará además a metalúrgicos, mecánicos, textiles, petroleros, trabajadores de la construcción, estatales, docentes, bancarios y personal de salud. Desde el gremio del subte advirtieron: “No podemos permitir que avance la reforma laboral porque representa un profundo retroceso en los derechos de las y los trabajadores” y agregaron: “No se trata de modernización sino de quita de derechos a las y los trabajadores. Con su aprobación pretende borrar, de la noche a la mañana, décadas de conquistas del pueblo trabajador”.