17.04.2026 / DESGUACE

Menos controles sobre productos: el Gobierno recortó más de 900 servicios clave del INTI

Una resolución oficial dio de baja funciones centrales del organismo en áreas como alimentos, agua, industria y seguridad, y abre una transición que traslada parte de los controles al ámbito privado.





El Gobierno nacional oficializó la eliminación de más de 900 servicios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) mediante una resolución que dispuso la “cesación” de tareas de control y verificación en múltiples sectores productivos, bajo el pretexto de que muchas de esas prestaciones “no tuvieron demanda efectiva” o ya cuentan con oferta privada.

La medida, publicada esta semana en el Boletín Oficial, alcanza a un total de 1.004 intervenciones vinculadas a ensayos, inspecciones y certificaciones en áreas sensibles, desde alimentos y bebidas hasta materiales de construcción, energía, transporte y telecomunicaciones.

Entre los servicios dados de baja se encuentran análisis microbiológicos clave para detectar patógenos como salmonella o E. coli, controles sobre la calidad del agua y estudios sobre contaminantes industriales, además de ensayos sobre combustibles, seguridad eléctrica y componentes utilizados en la industria.

A partir de este recorte, parte de las tareas de control quedarán en manos de las propias empresas o de prestadores privados, mientras que el organismo mantendrá los compromisos vigentes hasta su finalización y avanzará en un proceso de transición para cerrar esas áreas.

Desde el entorno del instituto señalaron que estas capacidades también eran utilizadas para asistencia técnica y desarrollo productivo, mientras que trabajadores advirtieron que la medida se inscribe en un proceso más amplio de reducción que podría derivar en nuevos despidos.

El recorte se suma a otros cambios impulsados sobre el INTI desde 2024, en un contexto de reestructuración que ya redujo su planta de personal y puso en discusión su rol dentro del entramado científico y tecnológico del país. En ese marco, gremios y empleados del organismo expresaron su rechazo y convocaron a una conferencia de prensa para visibilizar el impacto de la medida, mientras continúan las protestas en el predio central de Villa Martelli.

La medida fue celebrada por Federico Sturzenegger, quien explicó que “muchos de esos servicios se utilizaban muy poco” y que “no revestían el carácter de servicios públicos”. En esa línea, festejó el hecho de que "libere al sector productivo de un tapón a la producción que nunca debiera haber tenido”.