El gobierno de
Javier Milei terminó afrontando un costo millonario por su maniobra de salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una decisión presentada oficialmente como un gesto de “soberanía sanitaria” pero que, además de tensionar el vínculo con Naciones Unidas, obligó a Argentina a cancelar deudas acumuladas, intereses y recargos cambiarios para formalizar el proceso de retiro.
Según averiguó
Clarín a través de fuentes cercanas a la OMS en Ginebra,
Argentina debió pagar cerca de 12 millones de dólares correspondientes a cuotas adeudadas de 2024 y 2025, además de intereses por mora y diferencias cambiarias calculadas en dólares y francos suizos. “Argentina pagó los dos años de atraso más la parte proporcional hasta el 17 de marzo”, explicó una fuente del organismo.
El episodio trasciende en medio de las tensiones internacionales que generó la decisión de abandonar la OMS,
impulsada por Milei pocas horas después de que Donald Trump anunciara una medida similar en Estados Unidos. En ámbitos diplomáticos, varios representantes interpretaron el movimiento argentino como un alineamiento político directo con Washington.
La situación se volvió todavía más compleja porque la constitución de la OMS no contempla un mecanismo específico para la salida de países miembros. A diferencia de Estados Unidos, que al incorporarse en 1948 dejó asentada una cláusula de retiro, Argentina no cuenta con esa posibilidad prevista jurídicamente. Por eso, durante la última Asamblea Mundial de la Salud se evitó reconocer formalmente la salida argentina y se optó por una fórmula ambigua que dejó al país en una especie de limbo institucional.
Desde el Gobierno defendieron la decisión y volvieron a cuestionar el rol del organismo durante la pandemia. El ministro de Salud, Mario Lugones, aseguró que la OMS impulsó políticas “alejadas de la evidencia” y promovió “cuarentenas prolongadas”. Sin embargo, las restricciones sanitarias durante el Covid fueron definidas por cada Estado nacional y no impuestas por dicha entidad.
Consecuencias
La decisión del Gobierno encendió alarmas dentro del organismo internacional. Su titular, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la salida argentina tendrá impactos concretos sobre la coordinación sanitaria internacional y sostuvo que el país quedará “menos seguro” frente a futuras emergencias epidemiológicas. "Es en realidad una pérdida tanto para Argentina como para el resto del mundo”, afirmó Tedros durante una conferencia de prensa en Ginebra, donde además remarcó que “la seguridad sanitaria requiere universalidad”.
“Creo que la retirada de la OMS es una pérdida tanto para Argentina como para el resto del mundo”, afirmó Tedros durante una conferencia de prensa en Ginebra, donde además cuestionó el intento de la administración libertaria de minimizar el impacto de la medida apoyándose en la continuidad dentro de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Según explicó, gran parte de la cooperación sanitaria regional y los mecanismos de vigilancia epidemiológica funcionan de manera coordinada entre ambos organismos, por lo que un distanciamiento de la OMS también podría afectar esa cuestión.