26.06.2026 / ECONOMÍA

Súper RIGI: en qué consiste, los detalles y las claves del proyecto del Gobierno


Los puntos más salientes del proyecto para captar inversiones de gran escala en nuevas industrias tecnológicas. Consiste en un marco de beneficios para proyectos que impliquen inversiones de al menos u$s1.000 millones,




La Cámara de Diputados aprobó este miércoles y giró al Senado el proyecto que crea el denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como "Súper RIGI". La iniciativa, promovida por el Ministerio de Economía, establece un esquema especial de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos de inversión de gran escala en actividades que el Gobierno considera de desarrollo incipiente en la Argentina.

El régimen está destinado a emprendimientos con inversiones mínimas de u$s1.000 millones y exige que al menos el 20% del desembolso comprometido se ejecute durante los dos primeros años. Según el texto aprobado, podrán acceder al régimen proyectos vinculados con la industrialización de minerales críticos —como litio y uranio—, la biotecnología, la fabricación de baterías, la producción de hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares, reactores nucleares de pequeña y mediana escala, semiconductores e inteligencia artificial, entre otras actividades.

Entre los principales beneficios previstos se encuentran una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, estabilidad normativa por 30 años, exenciones de derechos de importación y exportación para bienes afectados a los proyectos, una alícuota reducida sobre dividendos y utilidades y la posibilidad de recurrir a tribunales arbitrales internacionales para la resolución de controversias.

El proyecto también establece que las provincias que adhieran al régimen no podrán crear nuevos tributos que afecten las inversiones comprendidas y fija un tope del 0,5% para el Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Además, habilita el cómputo doble de las inversiones destinadas a investigación y desarrollo para cumplir con el monto mínimo exigido y establece que al menos el 20% de cada proyecto deberá destinarse a proveedores locales. Con la media sanción obtenida en Diputados, la iniciativa deberá ahora ser debatida por el Senado para convertirse en ley.