
La ciudad de Nueva York aprobó el congelamiento del precio de los alquileres de aproximadamente un millón de viviendas con renta regulada, una decisión que representa uno de los principales triunfos políticos del alcalde Zohran Mamdani apenas meses después de asumir el cargo.
La resolución fue adoptada por la Junta de Directrices de Alquileres (Rent Guidelines Board) por siete votos contra uno.
La medida establece que no habrá aumentos para los contratos de alquiler de uno y dos años que comiencen entre el 1 de octubre de 2026 y el 30 de septiembre de 2027, beneficiando a unos dos millones de personas que viven en inmuebles alcanzados por el régimen de renta estabilizada.
En un comunicado difundido tras la votación, Mamdani calificó la decisión como "una victoria histórica para los inquilinos de Nueva York" y sostuvo que representa "el alivio que los trabajadores de la ciudad merecen".
Una promesa de campaña convertida en política pública
El congelamiento de los alquileres fue uno de los ejes centrales de la campaña del dirigente demócrata socialista, quien llegó a la alcaldía con la promesa de enfrentar el fuerte incremento del costo de vida en la ciudad.
La decisión afecta únicamente a los departamentos bajo el régimen de rent stabilization, un sistema que regula los aumentos de alquiler para cerca de un millón de viviendas, equivalente a alrededor de una cuarta parte del parque habitacional de Nueva York. Los alquileres del mercado libre no están alcanzados por esta medida.
Según datos oficiales, mientras el alquiler mediano de un nuevo contrato en el mercado privado ronda los 3.950 dólares mensuales, las viviendas reguladas tienen un alquiler promedio cercano a 1.599 dólares, lo que explica la importancia del sistema para millones de residentes.
El debate entre inquilinos y propietarios
La resolución fue celebrada por organizaciones de defensa de los inquilinos, que argumentan que los salarios no crecieron al mismo ritmo que el costo de la vivienda y reclamaban incluso una reducción de los alquileres.
Del otro lado, asociaciones de propietarios cuestionaron la decisión al sostener que el congelamiento dificultará afrontar el aumento de los costos de mantenimiento, seguros, impuestos y reparaciones de los edificios. También advirtieron que podría deteriorar la calidad del parque habitacional y anticiparon posibles impugnaciones judiciales.
La tensión quedó reflejada horas antes de la votación, cuando una representante de los propietarios renunció a la Junta de Directrices de Alquileres denunciando que el organismo había sido "politizado" y que el resultado estaba definido de antemano tras las designaciones realizadas por el nuevo alcalde. Mamdani había nombrado a seis de los nueve integrantes del organismo.
¿A quiénes alcanza el congelamiento?
La medida no congela todos los alquileres de Nueva York. Solo se aplica a las viviendas incluidas en el sistema de renta estabilizada, que históricamente tiene reglas especiales para limitar los aumentos y proteger a los inquilinos frente a las subas del mercado.
Para quienes alquilan departamentos fuera de ese régimen, los propietarios seguirán pudiendo fijar libremente los valores de los nuevos contratos según las condiciones del mercado.