26.06.2026 / FINANZAS

Wall Street impulsa a las acciones argentinas, pero los bonos vuelven a caer y crece la presión sobre el riesgo país


Mientras las acciones argentinas operan con mayoría de subas en Wall Street, los bonos soberanos en dólares vuelven a mostrar debilidad este viernes y el riesgo país se aproxima nuevamente a los 440 puntos básicos. El mercado mantiene la cautela pese al respaldo expresado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la evolución de las condiciones financieras del país.




En el segmento de renta fija, los títulos en dólares registran bajas de hasta 0,4%, encabezadas por el Global 2041, aunque algunos papeles, como el Global 2029 y el Global 2038, logran avanzar cerca de 0,3%. En ese contexto, el riesgo país sube alrededor de 0,7% y se ubica en torno a los 437 puntos básicos, reflejando que los inversores aún mantienen prudencia respecto del escenario financiero argentino.

Las acciones, en cambio, encuentran impulso en Nueva York. Los ADRs argentinos cotizan con mayoría de ganancias, liderados por Central Puerto, que trepa hasta 2,6%, seguida por Banco Macro (+2%) y Grupo Financiero Galicia (+1,6%). En la plaza local, el S&P Merval avanza cerca de 0,9% en pesos y alrededor de 1% medido en dólares, con fuertes subas de BYMA, Sociedad Comercial del Plata y Central Puerto, mientras que YPF se mueve en terreno negativo.

El comportamiento dispar de los activos locales se produce en una jornada marcada por la volatilidad internacional. Las acciones tecnológicas vuelven a presionar a las bolsas globales tras una nueva ola de ventas en fabricantes de semiconductores y versiones sobre una posible postergación de los planes de salida a bolsa de OpenAI. En Asia, las fuertes caídas de Samsung Electronics y SK Hynix provocaron una nueva suspensión temporal de las operaciones bursátiles en Corea del Sur.

Los mercados internacionales cierran así una semana de elevada volatilidad, con un cambio de ánimo respecto del sector tecnológico, que durante meses lideró las ganancias globales. En ese escenario, los inversores continúan reduciendo exposición a acciones estadounidenses, especialmente a fondos vinculados con tecnología, mientras siguen de cerca la evolución de las tasas de interés y las perspectivas para los mercados emergentes.