Las autoridades venezolanas informaron que el número de víctimas fatales casi se duplicó en las últimas horas. La Guaira continúa siendo la zona más afectada y el Gobierno desplegó fuerzas militares para reforzar las tareas de rescate y seguridad.
Las tareas de rescate continúan contrarreloj mientras los equipos de emergencia intentan localizar sobrevivientes entre las estructuras colapsadas. Rodríguez precisó que desde el inicio de la emergencia se registraron 302 eventos sísmicos y pidió a la población evitar trasladarse a La Guaira para no obstaculizar el paso de ambulancias, bomberos y rescatistas. "El mejor apoyo es no congestionar las vías para que los equipos de salud puedan trasladar a los pacientes y para que los cuerpos de rescate puedan hacer mejor su labor", sostuvo.
Ante la magnitud de la catástrofe, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, dispuso la militarización de La Guaira, declarada zona de desastre, con el objetivo de reforzar la seguridad, facilitar las tareas humanitarias y prevenir nuevos incidentes. Además, el Gobierno habilitó una línea telefónica adicional para centralizar las denuncias de personas desaparecidas e insistió en que las familias formalicen los reportes cuanto antes.
La emergencia también generó preocupación por episodios de saqueos en comercios dañados y movilizó una amplia respuesta internacional. Estados Unidos anunció un paquete de ayuda humanitaria de 150 millones de dólares y el envío de brigadas de rescate, mientras que el papa León XIV donó 100.000 euros para asistencia. Francia, España, Colombia, la Unión Europea, Naciones Unidas y el Banco Mundial también ofrecieron apoyo técnico, equipos especializados y recursos para colaborar con las tareas de rescate y reconstrucción del país.