El estudio señaló que el deterioro del poder adquisitivo y la creciente utilización del crédito para afrontar gastos cotidianos profundizaron las dificultades financieras. A nivel nacional, unas 5,8 millones de personas incumplieron el pago de sus compromisos durante mayo.
Con ese nivel de irregularidad, la provincia de Buenos Aires ocupó el séptimo lugar entre las jurisdicciones con mayor mora del país. Solo fue superada por La Rioja, San Luis, Catamarca, San Juan, Santa Cruz y Tucumán, mientras que presentó indicadores más elevados que provincias como Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
El informe también analizó el total de personas endeudadas, incluyendo tanto créditos bancarios como financiamiento otorgado por billeteras virtuales, fintech y otras entidades no financieras. En ese universo, el 28,5% de los deudores bonaerenses presentó atrasos en sus pagos, por encima del promedio nacional del 27,9%.
Desde CEPA advirtieron que el crecimiento de la morosidad estuvo impulsado principalmente por los créditos otorgados fuera del sistema bancario tradicional, donde los niveles de incumplimiento resultaron considerablemente más altos. Para la entidad, la evolución de estos indicadores refleja el impacto que la pérdida de ingresos y el aumento del endeudamiento tienen sobre las familias bonaerenses.