Tras los anuncios del nuevo vocero presidencial sobre los aumentos en las tarifas energéticas y de combustibles, el sector industrial advirtió que el ingreso de un nuevo frente frío volvió a poner al límite el sistema de abastecimiento de gas, con
restricciones que ya alcanzan a unas 120 fábricas a nivel nacional y un impacto que se concentra especialmente en las provincias del Noroeste y del Litoral, con cerca del 50% de las industrias afectadas. En ambas regiones, las bajas temperaturas y las condiciones infraestructurales multiplican los problemas para garantizar el suministro durante un invierno que se perfila como uno de los más fríos de los últimos años.
El aumento de la demanda residencial obligó a priorizar el
abastecimiento de hogares, escuelas y hospitales, mientras se profundizaron los cortes para las industrias con contratos interrumpibles y también se aplicaron restricciones sobre parte de las empresas que cuentan con contratos firmes. Desde el sector sostienen que esta situación se repite cada invierno, aunque remarcan que la falta de previsibilidad complica la planificación de la actividad.
A ese escenario se suma el fuerte aumento del costo del Gas Natural Licuado (GNL) importado, necesario para reforzar la oferta local durante los meses de mayor consumo. Mientras el invierno pasado ese combustible rondaba los 11 dólares por millón de BTU, este año supera los 26 dólares, impulsado por la suba de los precios internacionales de la energía y por las dificultades para asegurar el abastecimiento.
Otro de los factores que agravó el panorama fue el cambio de criterio del Gobierno respecto de la contratación del GNL. El Ejecutivo había impulsado una licitación para que empresas privadas administraran las compras, pero finalmente dejó esa tarea nuevamente en manos de Enarsa.
Las mayores complicaciones se registran en las provincias del Noroeste, donde las limitaciones ya afectan actividades vinculadas a las economías regionales, como la cosecha de cítricos y la zafra azucarera.
Entidades empresarias de Tucumán y Salta atribuyen buena parte de las dificultades a las demoras en las obras del gasoducto Reversal Norte, clave para transportar mayores volúmenes de gas desde Vaca Muerta hacia esa región.
De acuerdo con datos del Enargas, la demanda total de gas alcanzó los 160,4 millones de metros cúbicos diarios, de los cuales más de la mitad correspondió al consumo residencial. En ese contexto, las industrias estiman que las restricciones podrían extenderse entre 60 y 90 días durante el invierno y advierten que, sin mayores inversiones en infraestructura y transporte, los cortes volverán a repetirse cada vez que las temperaturas registren nuevos picos de consumo.