10.07.2026 / ÁFRICA

Cabo Verde avanza en derechos LGBTQ+ y marca una excepción en África

Cabo Verde es uno de los países africanos con mayores avances en derechos LGBTQ+ y cuenta con protecciones legales poco frecuentes en el continente. Aunque cerca de 30 países africanos aún criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, activistas advierten que la discriminación sigue presente.



Cabo Verde, isla de Santiago.
Cabo Verde, isla de Santiago.
Cabo Verde se consolidó como una de las excepciones más notorias en África en materia de derechos LGBTQ+. El archipiélago del Atlántico, ubicado frente a las costas de África occidental, cuenta con un marco legal que reconoce libertades y protecciones que siguen siendo inusuales en gran parte del continente. Sin embargo, integrantes de la comunidad sostienen que la igualdad plena todavía está lejos de alcanzarse.

La situación del país contrasta con la tendencia observada en varios Estados africanos durante los últimos años. Según un relevamiento difundido por Africanews, alrededor de 30 países del continente continúan criminalizando las relaciones entre personas del mismo sexo, mientras que algunos endurecieron recientemente sus legislaciones. 

Una legislación más abierta que la de sus vecinos

Las relaciones entre personas del mismo sexo son legales en Cabo Verde desde 2004. Además, la legislación laboral prohíbe la discriminación por orientación sexual, una protección que existe en pocos países africanos. 

Para muchos integrantes de la comunidad LGBTQ+, estos cambios legales permitieron una mayor visibilidad. Leonardo Oliveira, maquillador y activista citado por Africanews, relató que durante su infancia sufrió hostigamiento escolar debido a su orientación sexual, una experiencia que marcó buena parte de su vida. Hoy afirma que el contexto social es diferente y que resulta más sencillo vivir abiertamente como una persona gay que décadas atrás.

Los avances también comenzaron a reflejarse en el ámbito cultural. En la ciudad de Mindelo, uno de los principales centros urbanos del país, una reciente obra de teatro representó historias de personas LGBTQ+ que enfrentaron discriminación, violencia o rechazo familiar.

Los cambios culturales no eliminaron la discriminación

Pese a las mejoras legales, activistas y referentes sociales advierten que persisten prejuicios y situaciones de exclusión. Walter Pires, actor aficionado que participó en la obra teatral mencionada por Africanews, señaló que muchas personas perdieron empleos, fueron expulsadas de sus hogares o sufrieron violencia por su identidad u orientación sexual.

En la misma línea, la docente y artista Janette da Graça sostuvo que la educación continúa siendo una herramienta central para combatir la discriminación y promover una mayor aceptación social. Según su visión, las leyes representan un avance importante, pero no son suficientes para modificar prácticas y prejuicios arraigados. 

Diversos estudios también muestran que Cabo Verde presenta niveles de aceptación social superiores al promedio regional. Una encuesta de Afrobarometer realizada en 2020 indicó que el 80% de los caboverdianos aceptaría o no tendría inconvenientes en tener una persona homosexual como vecina, uno de los porcentajes más altos registrados en África. 

El contraste con el resto de África

La evolución de Cabo Verde ocurre en un momento en que varios países africanos avanzan en sentido contrario. En los últimos meses, naciones como Senegal, Burkina Faso, Ghana y Níger endurecieron o aprobaron leyes que penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo. En algunos casos, las penas incluyen varios años de prisión. 

Organizaciones de derechos humanos advierten que esta ola legislativa agrava la discriminación y empuja a muchas personas LGBTQ+ a la clandestinidad. En Níger, por ejemplo, activistas denunciaron detenciones y una creciente persecución tras la entrada en vigor de una nueva normativa que criminaliza la homosexualidad.

En ese contexto, Cabo Verde aparece como una excepción dentro del continente. Aunque todavía no reconoce el matrimonio igualitario ni las uniones entre personas del mismo sexo, el país es considerado uno de los entornos más abiertos para la comunidad LGBTQ+ en África y suele ser citado por organizaciones internacionales como un caso de avance gradual en materia de derechos civiles.