09.07.2026 / ISRAEL

Crisis institucional en Israel: el gobierno desafía a la Corte Suprema

El gobierno de Israel anunció que no acatará un fallo de la Corte Suprema sobre la autoridad reguladora de medios. La decisión, respaldada por el gabinete de Benjamin Netanyahu, generó advertencias sobre una posible crisis constitucional. Es la primera vez que un gobierno israelí declara abiertamente que desobedecerá una resolución del máximo tribunal.



Benjamin Netanyahu
Benjamin Netanyahu
El gobierno de Israel quedó al borde de una crisis institucional luego de anunciar que no cumplirá una decisión de la Corte Suprema relacionada con el nombramiento del titular de la autoridad reguladora de radiodifusión y televisión. La medida fue aprobada por unanimidad por los ministros del gabinete encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu y provocó una inmediata reacción de la oposición y de distintas figuras del sistema político israelí.

La controversia gira en torno a la designación de Tlalah Shaked como directora del Segundo Organismo de Radiodifusión, entidad encargada de supervisar medios comerciales de radio y televisión. La Corte Suprema había anulado el nombramiento tras considerar que la decisión del gobierno presentaba irregularidades y no respetaba los procedimientos establecidos.

Sin embargo, el gabinete respondió con una resolución en la que sostuvo que el fallo judicial constituye una intervención indebida en las competencias del Poder Ejecutivo y anunció que mantendrá a Shaked en el cargo pese a la sentencia.

Una decisión sin precedentes

Diversos medios israelíes señalaron que es la primera vez que un gobierno del país declara formalmente que desobedecerá una resolución de la Corte Suprema. La decisión reavivó el debate sobre la separación de poderes y recordó el enfrentamiento que el gobierno de Netanyahu mantuvo con el Poder Judicial durante la polémica reforma judicial impulsada en 2023 y 2024.

El presidente de Israel, Isaac Herzog, expresó su preocupación por el conflicto y advirtió sobre las consecuencias de desconocer las decisiones judiciales. Según señaló, el respeto a los fallos de los tribunales es un componente esencial del sistema democrático israelí.

La oposición habla de una crisis constitucional

Los principales dirigentes opositores cuestionaron con dureza la postura del gobierno. El líder opositor Yair Lapid afirmó que el Ejecutivo está empujando al país hacia una crisis constitucional sin precedentes y acusó a Netanyahu de socavar las instituciones democráticas.

Otros referentes opositores también denunciaron que la decisión representa un desafío directo al Estado de derecho y alertaron sobre el riesgo de que el gobierno seleccione qué decisiones judiciales está dispuesto a cumplir.

Las críticas se produjeron en un contexto de fuerte polarización política, marcado además por la guerra en Gaza y por las tensiones internas en torno al funcionamiento de las instituciones israelíes.

El trasfondo del conflicto

La disputa tiene raíces en el prolongado enfrentamiento entre el gobierno de Netanyahu y el Poder Judicial. Los sectores oficialistas sostienen desde hace años que la Corte Suprema acumuló facultades excesivas y limita la capacidad de acción de los gobiernos elegidos democráticamente.

Por el contrario, jueces, organizaciones civiles y sectores de la oposición consideran que el tribunal funciona como un contrapeso indispensable frente al poder político y que debilitarlo podría erosionar las garantías democráticas.

La decisión de ignorar el fallo judicial eleva la tensión a un nivel inédito porque plantea un interrogante central: qué ocurre cuando el gobierno y la Corte Suprema sostienen posiciones incompatibles y ninguno de los dos está dispuesto a retroceder.

Qué puede pasar ahora

La Corte Suprema todavía no respondió formalmente al anuncio del gabinete, pero analistas israelíes advierten que el enfrentamiento podría derivar en una crisis constitucional abierta si el gobierno mantiene su negativa a cumplir la sentencia.

El conflicto también podría intensificar las divisiones políticas dentro de Israel y volver a colocar en el centro del debate la relación entre el Poder Ejecutivo y el máximo tribunal del país, una discusión que atraviesa la política israelí desde hace varios años.


¿Por qué la Corte Suprema anuló el nombramiento?
El tribunal consideró que el proceso utilizado por el gobierno para designar a la titular del organismo regulador de medios no cumplía con los requisitos legales y administrativos exigidos.

¿Por qué el gobierno decidió no acatar el fallo?
El gabinete sostiene que la Corte Suprema excedió sus atribuciones e intervino en una decisión que corresponde al Poder Ejecutivo.

¿Qué es una crisis constitucional?
Se produce cuando instituciones del Estado mantienen interpretaciones incompatibles sobre sus facultades y no existe un mecanismo claro para resolver el conflicto, poniendo en tensión el funcionamiento normal del sistema político.