La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) lleva adelante un paro este miércoles en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en rechazo a los despidos dispuestos por el Gobierno nacional y al proceso de desmantelamiento del organismo estratégico para el desarrollo científico y tecnológico del país. "Todos los estados desarrollados invierten en ciencia y tecnología, mientras que acá recortaron el 55% del presupuesto en los organismos específicos y expulsaron a cientos de científicos y técnicos altamente especializados", cuestionó el secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar.
La medida de fuerza incluyó una caravana desde las 9.30 hacia el Centro Atómico Constituyentes y se replicará en las distintas sedes de la CNEA en el país.
Desde el sindicato sostuvieron que la protesta responde al despido de cerca de un centenar de trabajadores y a la falta de respuestas por parte de las autoridades que conducen el organismo, encabezado por Martín Porro, a quien además acusaron de evitar el diálogo con los empleados.
ATE afirmó que los cesanteados cumplían funciones desde hacía años y habían superado las evaluaciones correspondientes. "Exigimos la inmediata reincorporación de los trabajadores y hacemos responsable al Poder Ejecutivo por el crecimiento del conflicto. Si el Gobierno impulsa una nueva represión, será el exclusivo culpable por cualquier hecho que haya que lamentar", advirtió Aguiar al anunciar la profundización del plan de lucha.
Despidos masivos
El conflicto escaló en los últimos días luego de que nueve gerentes de la CNEA solicitaran formalmente la reincorporación de 24 de los 60 trabajadores desvinculados la semana pasada. De acuerdo con esos planteos, varias áreas quedaron con funciones prácticamente paralizadas tras las cesantías.
Desde la conducción del organismo rechazan las acusaciones y defienden los despidos por considerar que las personas desvinculadas no realizaban tareas técnicas indispensables, tenían funciones duplicadas o no cumplían con sus responsabilidades. También descartaron reincorporaciones por pedido de los gremios.
La preocupación, sin embargo, trascendió el conflicto sindical. En los últimos días, la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Academia Nacional de Ciencias, el Consejo Interuniversitario Nacional y asociaciones de profesionales del sector expresaron su rechazo a las medidas oficiales y alertaron sobre un vaciamiento del sistema científico. A esa situación se sumaron las renuncias de dos gerentes de la CNEA y las advertencias sobre el freno a proyectos estratégicos vinculados al desarrollo nuclear argentino, en un organismo clave para que el país mantenga el dominio de todo el ciclo de la tecnología nuclear.