La provincia de Buenos Aires se convirtió en una de las primeras jurisdicciones del país en regular de manera integral el uso de la inteligencia artificial en el Estado. A través del Decreto 742/2026, firmado por el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Gobierno Carlos Bianco, y publicado este martes en el Boletín Oficial bonaerense, la administración provincial aprobó el Marco Provincial para el Desarrollo, Uso y Gobernanza de la Inteligencia Artificial en el ámbito de la administración pública.
La norma establece que el uso de sistemas de inteligencia artificial en el Estado bonaerense deberá basarse en principios de uso ético, transparente, seguro y centrado en las personas. Lejos de una adopción acrítica de estas tecnologías, el decreto reconoce expresamente que la IA puede generar impactos en la organización del trabajo, las condiciones laborales y los procesos de toma de decisiones, por lo que considera necesario establecer mecanismos de evaluación y mitigación de riesgos antes de su implementación.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo sostuvo que el desarrollo y la utilización de sistemas de inteligencia artificial representan una oportunidad estratégica para mejorar la eficiencia administrativa, optimizar la gestión pública y ampliar el acceso a derechos por parte de la ciudadanía.
Al mismo tiempo, la norma es explícita en un punto que suele quedar fuera de los marcos regulatorios de IA: la tecnología deberá concebirse como una herramienta de asistencia y apoyo para potenciar las capacidades del personal de la administración pública, no como un mecanismo de reemplazo de trabajadores.
Autoridad de aplicación y registro obligatorio
El decreto designa al Ministerio de Gobierno, a través de la Subsecretaría de Gobierno Digital, como autoridad de aplicación del nuevo marco, con facultades para coordinar, implementar y hacer seguimiento de los sistemas de IA en todo el sector público provincial.
Como parte de la medida, se crea el Registro de Inteligencia Artificial, en el que deberán inscribirse todos los organismos de la administración pública provincial que desarrollen o utilicen sistemas de IA, con información sobre sus características, estado de situación, modificaciones y cualquier otro dato relevante.
La creación de ese registro es uno de los aspectos más concretos del decreto: implica que, por primera vez, el Estado bonaerense tendrá un inventario formal y actualizable de los sistemas de IA que operan en su interior.
La Subsecretaría de Gobierno Digital quedó además facultada para dictar las normas operativas, interpretativas, complementarias y aclaratorias que sean necesarias para la aplicación de la norma. Para los aspectos no contemplados en el nuevo régimen, continuarán siendo de aplicación las Resoluciones 4/25 y 9/25 de la misma Subsecretaría.
Una invitación a los municipios
El decreto también invita a los municipios bonaerenses a adherir a los principios y lineamientos del nuevo marco provincial, lo que podría extender el esquema de gobernanza a los 135 distritos del territorio si los intendentes optan por sumarse.
La medida se inscribe en el proceso de modernización del Estado que el Gobierno de Kicillof viene impulsando desde La Plata y llega en un momento en que el debate sobre los efectos laborales y sociales de la inteligencia artificial está instalado en la agenda pública.
Mientras el Gobierno nacional avanzó en la desregulación de la IA sin contemplar sus impactos sobre el empleo -como señaló el Observatorio del Trabajo Informático en su último informe-, la provincia de Buenos Aires opta por el camino opuesto: regular primero, implementar después, con el trabajador como sujeto de protección explícita en el propio texto del decreto.