Las fuerzas federales desplegadas por el Ministerio de Seguridad reprimieron este miércoles una nueva movilización de jubilados frente al Congreso de la Nación, que esta vez se realizó por la mañana debido a la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, con un operativo que incluyó empujones, golpes y gas pimienta contra los manifestantes, entre ellos el sacerdote Francisco "Paco" Olveira y un grupo de excombatientes de Malvinas.
El episodio se produjo sobre la avenida Rivadavia, sin ser alcanzado por las cámaras, donde los jubilados realizaban una protesta pacífica para reclamar una recomposición de haberes y pensiones. Según registraron distintos videos difundidos en redes sociales, los efectivos avanzaron contra los manifestantes cuando estos ocupaban la calzada durante la luz roja del semáforo. Olveira fue uno de los agredidos y denunció que recibió un golpe por la espalda que lo hizo caer al piso.
"En la entrada empezaron a reprimir de una. Me pegaron una piña de atrás y me tiraron al piso", relató el sacerdote, quien aseguró que la violencia comenzó cuando el grupo intentó acercarse al anexo del Senado. También hubo denuncias de jubilados que afirmaron haber recibido trompadas, empujones y gas pimienta durante el operativo.
La movilización volvió a reunir a organizaciones de adultos mayores, sindicatos, movimientos sociales y la agrupación Los 12 Apóstoles, integrada por excombatientes de la Guerra de Malvinas. Como ocurre desde principios de 2024, el reclamo estuvo centrado en la actualización de los haberes previsionales, la restitución de medicamentos y la pérdida del poder adquisitivo.
Las protestas de los miércoles frente al Congreso se convirtieron en una constante, al igual que los operativos de seguridad montados bajo el protocolo antipiquetes. Organizaciones de derechos humanos cuestionaron en reiteradas oportunidades el accionar de las fuerzas federales y denunciaron un uso desproporcionado de la fuerza durante las manifestaciones de jubilados.