18.07.2026 / ESTADOS UNIDOS · ICE

Agentes de ICE mataron a un colombiano durante un operativo migratorio en Estados Unidos

Joan Sebastián Durán Guerrero tenía 26 años, era padre de una niña de tres y contaba con autorización para trabajar en Estados Unidos. Fue baleado por agentes migratorios durante un procedimiento dirigido contra otra persona en Maine. Su familia reclama justicia y las autoridades investigan las circunstancias del ataque.



Un ciudadano colombiano de 26 años murió tras ser baleado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) durante un operativo realizado en la ciudad de Biddeford, en el estado de Maine. La víctima, identificada como Joan Sebastián Durán Guerrero, no era la persona buscada por las autoridades migratorias.

El episodio ocurrió durante la mañana del lunes 13 de julio, cuando agentes de ICE vigilaban una vivienda vinculada con una persona que tenía una orden definitiva de deportación. Durán Guerrero salió del lugar a bordo de un vehículo y los efectivos intentaron detenerlo.

Según la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el joven trató de escapar y uno de los agentes disparó al considerar que su maniobra representaba un peligro para otras personas. Durán Guerrero fue alcanzado por los proyectiles y murió como consecuencia de las heridas.

Sin embargo, familiares, testigos y organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes cuestionaron el relato de las autoridades. Sostienen que los agentes rodearon el automóvil y abrieron fuego cuando el colombiano intentó retirarse del lugar. Las imágenes disponibles y el hecho de que los efectivos no llevaran cámaras corporales aumentaron los reclamos para que se realice una investigación independiente.

El senador por Maine Angus King confirmó que Durán Guerrero no era el objetivo del procedimiento. Además, distintas organizaciones locales señalaron que el joven tenía un número de Seguro Social y autorización para trabajar en Estados Unidos.

Había emigrado para construir un futuro para su hija

Durán Guerrero era oriundo de Bucaramanga y había emigrado hacia Estados Unidos tres años atrás. Vivía junto con su pareja y su hija de tres años y trabajaba para sostener económicamente a su familia.

"Era un joven muy alegre, respetuoso, trabajador, lleno de vida, buen hijo, buen padre, buen hermano y buen tío", recordó su hermana, Angy Carolina Durán, durante una ceremonia realizada en Colombia, según consignó Telemundo Nueva Inglaterra.

Familiares y amigos realizaron una vigilia con velas en las calles de Bucaramanga para despedirlo y exigieron que el caso sea esclarecido con transparencia. También iniciaron una campaña para afrontar los gastos legales, funerarios y el traslado de sus restos a Colombia.

La Embajada colombiana en Estados Unidos informó que brinda asistencia consular a la familia y solicitó explicaciones al Departamento de Seguridad Nacional. El presidente Gustavo Petro también condenó el hecho y reclamó que se determinen las responsabilidades por la muerte del joven.

Reclamos de una investigación independiente

El agente que efectuó los disparos fue apartado preventivamente mientras avanzan las investigaciones. La Fiscalía General de Maine, el FBI y organismos federales intervienen en el esclarecimiento del episodio.

El caso provocó manifestaciones en Biddeford y renovó los cuestionamientos contra los métodos utilizados por ICE durante los operativos impulsados por la política migratoria del gobierno de Donald Trump.

La muerte de Durán Guerrero se produjo menos de una semana después de que otro hombre, Lorenzo Salgado Araujo, fuera baleado por un agente migratorio durante un procedimiento en Houston, Texas. Tampoco era el objetivo original del operativo.

Organizaciones civiles y dirigentes políticos reclamaron revisar el uso de armas de fuego contra vehículos en movimiento y limitar las operaciones callejeras de ICE. La gobernadora de Maine, Janet Mills, y legisladores del estado exigieron una investigación "completa, independiente y transparente" que permita establecer por qué los agentes intentaron detener a una persona que no estaba siendo buscada y qué amenaza concreta justificó el uso de fuerza letal.