Tras la victoria de la Selección argentina ante Inglaterra que lo llevará a la final del Mundial de Fútbol 2026, el presidente
Javier Milei consideró que "la política no debe apropiarse de esta fiesta de los argentinos" y calificó de "miserables" a quienes vincularon el triunfo con el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas.
Si bien, en primer lugar respaldó a los futbolistas que desplegaron una bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas" por opinar que "la cuestión Malvinas es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos, y está perfecto que los jugadores se quieran expresar", luego buscó despolitizar el hecho y despreció a los fanáticos que reivindicaron la causa durante los festejos post partido.
En esa línea, agregó que es "perfectamente válido y lícito" que se manifestaran de esa manera, aunque recordó las restricciones impuestas en Estados Unidos sobre símbolos alusivos a las Islas Malvinas. "En el peor de los casos, (la Selección) recibirá una sanción económica de US$ 30 mil".
Pese a esas primeras declaraciones, Milei insistió en que el conflicto por la soberanía no debía trasladarse al plano deportivo. "No hay que inducir a hacer malas interpretaciones, es un partido de fútbol, así lo entendió Scaloni y los veteranos", sostuvo.
Para bajar el tono, el mandatario afirmó: "Las Malvinas efectivamente son argentinas, las vamos a recuperar y lo vamos a hacer en el plano diplomático". En esa línea, valoró la política exterior de su Gobierno y aseguró que "nunca en la historia argentina se hicieron tantos avances diplomáticos" en torno al reclamo por las Islas.
También destacó el trabajo del canciller Gerardo Werthein y del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno, al afirmar que "hemos tenido avances enormes en el último tiempo", que, según dijo, permitieron que la ONU instara al Reino Unido a retomar negociaciones con la Argentina.
Restricciones
Las declaraciones del Presidente se produjeron después de la polémica generada por las restricciones impuestas por la FIFA para el partido disputado en Atlanta en torno al ingreso al estadio con banderas, camisetas y otros elementos con alguna leyenda en referencia a Malvinas, o cualquier mensaje político, a las que le siguió el aval del Gobierno argentino.
Más tarde, tras el episodio de la Scaloneta sosteniendo la bandera malvinera, el Gobierno británico solicitó a la FIFA una sanción para la Selección. En respuesta, la Casa Rosada intentó hacer reparos para disminuir la tensión.
Además de referirse a la controversia, Milei adelantó que la Casa Rosada "estará a disposición" para recibir al seleccionado cuando regrese al país y aseguró que el Gobierno garantizará el operativo de seguridad.